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DEFENSA

La independencia kosovar pone fin a diez años de misión en los Balcanes

Por Carmen RodrigoTiempo de lectura2 min
España22-03-2009

La declaración unilateral que estableció la nueva República de Kosovo ha sido determinante en la decisión de retirar las tropas. España ya no participaba en las nuevas misiones de la OTAN porque considera que ayudan a la configuración de un Estado independiente que el Gobierno español no reconoce.

Hace poco más de un año, el 17 de febrero del 2008, el Parlamento de Kosovo declaró de forma unilateral su independencia. La región pasó a autodenominarse República de Kosovo. Esto provocó distintas reacciones internacionales. Algunos Estados como Francia, Estados Unidos o Reino Unido lo aceptaron. España o Rusia, en cambio, se niegan a reconocerlo. Las Naciones Unidas aún no se han pronunciado al respecto. De esta forma, la situación de esta región al sur de Serbia se encuentra en un limbo político, ya que, según el Derecho Internacional, un territorio no puede ser un Estado hasta que el resto de países no lo reconozcan como tal. La OTAN comenzó la misión hace diez años, para la que formó el KFOR, proyecto de fuerzas en Kosovo. El objetivo consistía en el mantenimiento de la paz y seguridad debido a la gran inestabilidad de la zona y el elevado número de refugiados que la descomposición de la antigua Yugoslavia comunista había desencadenado. Esta misión fue impulsada por las Naciones Unidas con una resolución de su Consejo de Seguridad dictada el 10 de junio de 1999. Esta resolución consideraba a Kosovo como una provincia dentro del Estado de Serbia y es el fundamento en que se basan aquellos países que hoy en día no reconocen su independencia, como España, Rusia y la misma Serbia. Desde entonces, España ha participado de forma activa en el KFOR. Ese mismo año las tropas llegaron a Kosovo y comenzaron su cometido para cumplir los objetivos que la ONU reclamaba: garantizar la seguridad que permitiera a los refugiados volver a sus hogares y proteger a las minorías. Una década de estabilidad En estos diez últimos años se ha ido logrando un entorno estable y seguro en la zona. España ha colaborado en la vuelta de 800.000 albaneses refugiados a sus hogares, entre otras cosas. Alrededor de 22.000 soldados españoles han sido destinados a este proyecto donde han llevado a cabo 241 misiones de desactivación de explosivos y han distribuido 1.000 toneladas de ayuda humanitaria. Desde que Kosovo se declaró Estado independiente, el KFOR afirma que mantendrá su misión, basándose en la resolución de la ONU que lo impulsó, hasta que ésta disponga otra cosa. En junio del 2008, la OTAN estableció como nuevos objetivos en Kosovo el apoyo al desarrollo de estructuras profesionales, democráticas y multi-étcnicas de seguridad. España, en cambio, considera ya cumplidos los compromisos que asumió en su momento, motivo por el que ve oportuna la retirada de tropas. La conflictividad que caracteriza la historia de Kosovo radica en su diferencia étnica. Albanos y serbios conviven en esta región que formaba parte de Yugoslavia y que sufrió la supresión de su autonomía por Milosevic. Tras la Guerra de Kosovo, que enfrentó a Yugoslavia con las tropas de la OTAN, esta región se ha gestionado gracias a la administración de MINUK, la misión de paz de las Naciones Unidas en la zona. Se ha considerado como una provincia bajo el gobierno de Serbia hasta su declaración unilateral de independencia del pasado año.