BALONMANO
El Barça frenó al Ciudad Real en la Copa del Rey
Por Roberto J. Madrigal
2 min
Deportes15-03-2009
Tras su emparejamiento en la Liga de Campeones, que se saldó con dos derrotas a manos del Ciudad Real, los catalanes se tomaron la revancha y sumaron su segundo título de la temporada, tras alzarse -también a costa del conjunto manchego- con la Supercopa española. La final de la 34ª Copa del Rey, celebrada en Granollers, resultó un partido muy igualado, que terminó por decantarse del lado azulgrana (29-26) merced a la superioridad de los laterales Íker Romero y Lazslo Nagy y a la efectividad del guardameta danés Kasper Hvidt.
En el desenlace pesó, sin duda, la mayor profundidad del banquillo azulgrana, que su técnico supo aprovechar desde los cuartos de final. Sin embargo, pese a que Siarhei Rutenka descansó en los dos partidos previos del Ciudad Real, el lateral de origen bielorruso no resultó ni mucho menos determinante. Antes bien, las bajas del lateral croata Petar Metlicic, el pivote francés Didier Dinart y el extremo David Davis debilitaron la defensa de Talant Dujshebaev, en tanto que la ausencia de Chema Rodríguez y el pivote Rolando Uríos -que estuvo, con todo, en el banquillo- mermaron la capacidad ofensiva del conjunto manchego, que llegaba como vigente campeón de la Copa. El partido comenzó con un ritmo lento, muy maniatado por unas defensas de gran intensidad, en las que destacaron los porteros, Hvidt y Arpad Sterbik. La igualdad fue manifiesta, con ventajas mínimas en el marcador, pero pronto se vieron los diferentes recursos de ambos equipos: mientras que el Ciudad buscaba el brazo del islandés Olafur Stefansson y complementaba su ataque por los extremos, el liderazgo en el Barcelona recaía en el zurdo Nagy. En la segunda mitad, el húngaro recibió apoyo por parte de Romero -que sumaría diez goles- para destrozar la línea defensiva del Ciudad Real. La victoria se decantó bien entrada la segunda mitad, a once minutos para el final, cuando el Barça logró romper la barrera de dos goles, merced a un parcial favorable de 3-2 en inferioridad y al acierto de Hvidt. A partir de ahí, al igual que en su partido de semifinales contra el San Antonio de Pamplona, el mayor poderío físico de los catalanes resultó definitivo. Pese a que el Ciudad Real, en un arreón de coraje, lograría ponerse de nuevo a un gol, el extremo Víctor Tomás fulminó el partido al contragolpe, pese a la entrada en pista de José Javier Hombrados en sustitución de Sterbik. Tras el terremoto que supuso en Can Barça la destitución de Manolo Cadenas, su relevo por Xavier Pascual y la eliminación europea, el equipo culé se resarció con su décimo tercer título copero, el tercero en las últimas cuatro temporadas. De hecho, el secretario técnico de la sección de balonmano del Barcelona, el ex jugador Enric Masip, abrió la puerta a la continuidad del propio Pascual una vez que termine la temporada. En cambio, pese a la buena actitud de los hombres de Dujshebaev, clave en el duro encuentro contra el Ademar de León, el Ciudad Real se debe conformar con la Supercopa europea como único título del curso. En todo caso, mientras consiga recuperar a sus lesionados, el conjunto manchego aún opta a los dos trofeos más importantes: la liga Asobal y la Copa de Europa, con los que solventaría una temporada de altísima exigencia tras el histórico pleno que consiguió el año anterior.