Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

ESQUÍ

Cuche y Vonn, ¬reyes¬ del supergigante en el Mundial de Val d¬Isere

Por Luis A. LópezTiempo de lectura4 min
Deportes08-02-2009

Didier Cuche y Lindsey Vonn se adjudicaron las pruebas masculina y femenina del supergigante en el Mundial de esquí alpino que se están disputando en Val d¬Isère (Francia). John Kucera y Kathrin Zettel, además, fueron oros en el descenso y en la supercombinada, respectivamente, en un fin de semana marcado por el mal tiempo.

John Kucera se convirtió en el primer canadiense en lograr la medalla de oro en unos mundiales de esquí alpino en categoría masculina después de lograr la victoria, tras una brillante actuación, en el descenso. Kucera, quien ya cuenta en su haber con una victoria en el supergigante en unos mundiales, sucede a su compatriota canadiense Mélanie Turgeon, quien ya ganara el descenso en Saint Moritz (Suiza) en 2003, en modalidad femenina, convirtiéndose así en el primer hombre en ganar un oro para su país en esta especialidad. Kucera, segundo esquiador en abandonar la línea de salida, finalizó con un crono de 2¬07"01. Los suizos Didier Cuche, a la postre campeón del supergigante, y el joven Carlo Janka coparon el resto del cajón. Cuche demostró por qué es uno de los favoritos en los Mundiales. El suizo completó una semana de ensueño en la que además de lograr la medalla de plata en el descenso consiguió la de oro en el supergigante al imponerse con total autoridad sobre sus rivales. El helvético, bronce en el gigante de Bormio (Italia) y séptimo en la general de la Copa del Mundo de la especialidad, marcó la pauta a seguir en la estación francesa y superó a todos los favoritos. Cuche, ganador de la Copa del Mundo de Descenso en la edición de 2007-2008, fue el único capaz de terminar con un crono inferior a 1¬20. Segundo fue el italiano Peter Fill, que sorprendió a los grandes y que se quedó a casi un segundo del ganador, mientras que la tercera plaza y medalla de bronce fue para el noruego Aksel Lund Svindal, que recogió los frutos después de haber arriesgado en exceso durante toda la prueba. Por su parte, el austriaco Hermann Maier, líder de la general, no estuvo a la altura y acabó lejos del podio. Otros que no estuvieron nada finos fueron el suizo Didier Defago, el italiano Werner Heel o el también austriaco Klaus Kroell, tercero, cuarto y quinto clasificados respectivamente en la Copa del Mundo de la modalidad. Tampoco fue el día de Bode Miller, que no pudo completar el doblete estadounidense en la modalidad tras la victoria de Lindsay Vonn. Y es que la americana consiguió su primer título mundial al imponerse en el supergigante femenino. La estadounidense superó a la local Marie Marchand-Arvier y a la austríaca Andrea Fischbacher. Vonn completó la prueba en 1¬20"73, aventajando en tan solo 34 centésimas de segundo a la esquiadora francesa, la auténtica sorpresa del día, y que comandó la prueba durante buena parte del recorrido. La española Carolina Ruiz, por su parte, finalizó en decimocuarto lugar. Ruiz que perdió cualquier opción de estar entre los primeros puestos en el primer tramo de la prueba, cuando estuvo a punto de salirse en dos ocasiones, perdió comba respecto al resto de esquiadores en su intento por reconducir su trayectoria en la pista. Las primeras puertas del trazado de la pista Rhone-Alpes, con un desnivel de 600 metros, fueron fulminantes para muchas de las favoritas que se fueron al suelo o perdieron la trazada, algo que también le ocurrió a la otra española participante, Leyre Morlans. Vonn, animada por la victoria en el supergigante, se lanzó a la desesperada en busca de lograr el doblete en la supercombinada, pero le acompañó la mala suerte y perdió toda opción de lograrlo al ser descalificada tras fallar en una de las puertas finales. Fue la austríaca Kathrin Zettel quien se adjudicó la medalla de oro al realizar un ejercicio espléndido con los esquíes. Vonn, que había sido la más rápida en el descenso disputado por la mañana y llegó al eslalon con 1"48 de diferencia sobre Zettel, quinta en la prueba de velocidad, se lamentó por su error y no pudo finalmente colocarse siquiera en el podio. La habilidad de la austriaca en la bajada la situaron en cabeza con un tiempo global de 2¬20"13, lo que le dio el ansiado metal dorado. La alemana Maria Riesch, otra de las grandes favoritas y cuarta en el descenso, cometió varios errores que la apartaron del podio. La también austríaca Elisabeth Goergl, tercera en la primera manga, tampoco pudo con su compatriota, mientras que la joven suiza Lara Gut a punto estuvo de dar la sorpresa y superar el registro de Zettel. La sueca Anja Paerson no pudo acabar el descenso y no podrá, por tanto, defender su título de campeona mundial absoluta. Respecto a la participación española, Carolina Ruiz fue vigésima en la prueba inicial y luego no participó en el eslalon. Tanto el descenso femenino como la supercombinada masculina se suspendieron por las malas condiciones climatológicas. Los organizadores intentaron que ambas pruebas se disputaran y, en un primer momento, retrasaron la salida para ver si los voluntarios de la estación francesa podrían acondicionar la pista. Pero la niebla reinante en Val d’Isère y las placas de hielo que se formaron por la noche hicieron imposible dejar la pista con unas mínimas condiciones de seguridad. Después de cuatro pruebas disputadas, Suiza encabeza la general con cuatro metales: un oro, dos platas y un bronce.