ESTAFAS
Otros ‘Madoff’
Por J. F. Lamata Molina
2 min
Economía08-02-2009
La actual crisis está siendo especialmente dura para los negocios piramidales. Este tipo de negocios dependen para su mantenimiento de la incorporación de nuevos clientes y nuevas sumas, con lo que al desaparecer esas incorporaciones, van directos a la quiebra, dejando al descubierto sus pies de barro.
El caso más espectacular ha sido el del judío Bernard Madoff, en Estados Unidos, por la cantidad de países que se han visto implicados, pero, en menor medida, en los últimos días se ha conocido un nuevo caso: el del empresario japonés Kazutsugi Nami, presidente de la compañía L&G, que ha sido detenido acusado del mismo delito, estafa piramidal, por lo que ya ha sido apodado como El Madoff de Oriente. Sus delitos incluyen crear una moneda virtual, el Enten, que ahora vale tanto como el humo, y provocar que más de 37.000 inversores pierdan hasta 2.500 millones de dólares, casi 2.000 millones de euros. Nami, de 75 años, prometía a los inversores captados por la compañía desde 2001 y 2007 rentabilidades del nueve por ciento trimestral y del 36 por ciento anual y promocionaba el Enten, una divisa virtual que combinaba los conceptos de yen y paraíso y cuyo fin era realizar compras en los establecimientos y empresas adheridos a L&G como patrocinadores (compañía que ha cerrado). Supuestamente, los fondos que estaban invertidos en la empresa se podían utilizar para compras por internet con Enten. Sin embargo, en febrero de 2007, L&G informó a sus clientes de que iba a convertir todas las inversiones en la divisa virtual. El anuncio unilateral provocó peticiones masivas para retirar los fondos, lo que provocó la quiebra de la empresa La compañía fundada por Nami en 1987 se dedicaba en sus inicios a la comercialización de sábanas, edredones y productos para el cuidado de la salud, pero desde 2001 inició un plan para captar inversores mediante la emisión de Enten. Otros casos de estafa ¿El resultado? Un gran número de japoneses que han perdido sus ahorros, por tenerlos invertidos. Los casos de negocios que se mantengan bajo sistema piramidal han existido siempre en muchos países; en el este se pusieron de moda tras el fin de la Europa socialista, trayendo desastrosas consecuencias como fue el caso de El Dorado Piramidal en Tirana, que acabó con los ahorros de miles de albaneses. En España un caso conocido sería el de Antonio Fontaneda, detenido en 2000 tras haber conseguido convencer a más de 500 personas de que le confiaran sus ahorros para iniciar la pirámide. En el caso de Fontaneda, fue detenido cuando apenas había empezado, pues pretendía usar los fondos recibidos para codearse con la clase alta para así poder poner en marcha la pirámide, algo que Bernard Madoff sí logró a la perfección.