ENERGÍA
Gadafi amenaza con nacionalizar Repsol en Libia
Por J. F. Lamata Molina
2 min
Economía25-01-2009
Aunque lo más probable es que se trate de un mero exceso verbal y que Libia no tenga, realmente, ningún interés en nacionalizar Repsol, la insinuación del dictador Muamar el Gadafi añade un nuevo factor de desestabilización a la compañía que aún preside Antonio Brufau, Repsol, cuya crisis interna por la pugna por las acciones de Sacyr, que desde hace unos meses quieren los rusos de Lukoil, no parece tener fin.
Pero comprender la política del coronel Gadafi también resulta complejo. Identificado como la bestia negra para occidente durante los años ochenta y uno de los países que más apoyó a grupos terroristas (desde la OLP de Arafat hasta ETA en España) para, tras sufrir varios bombardeos norteamericanos, ablandarse hacía posiciones de distensión. Su amenaza de nacionalización parece motivada por que los Estados Unidos de América le estaban reclamando a Libia los fondos de compensación acordados para las víctimas de los atentados terroristas. Es la contrapartida a la normalización de las relaciones diplomáticas entre el país africano y occidente. En un discurso a través de un canal de televisión dirigido a los estudiantes de la universidad estadounidense de Georgetown, Gadafi aseguró que “Libia está estudiando la nacionalización de las empresas extranjeras de petróleo debido a la caída de los precios”. La crisis económica en Libia Pero no hace falta llegar hasta su pasado terrorista para comprender la maniobra del coronel Gadafi. La crisis económica también ha afectado al país árabe, que no ha podido ocultarlo en sus discursos a la población. Gadafi destacó que su país afronta “una difícil situación” y que espera que los precios repunten de nuevo hasta los 100 dólares por barril para poder rechazar la idea de la nacionalización. El asunto “está sobre la mesa y está siendo estudiado seriamente. En la fase actual, quizás, el petróleo debería ser propiedad de empresas nacionales o del sector público a fin de controlar los precios”, aseveró, y añadió que Libia podría negarse a vender su crudo con los precios tan bajos. De momento, nadie ha dado demasiada credibilidad a la amenaza. Los propios dirigentes de Repsol han declarado que el Gobierno libio les ha enviado varios mensajes de tranquilidad y de promesa de cumplimiento de los contratos firmados. Ergo nadie ha tomado en serio la supuesta amenaza de nacionalización. España y Repsol parecen tener buenas relaciones con el régimen libio, como lo demuestra la visita de Su Majestad el Rey Juan Carlos I y de Antonio Brufau, que se realizará estos días.