TOROS
El certamen de las Ocho Naciones no tiene triunfador
Por Almudena Hernández
1 min
Espectáculos28-09-2008
A la espera de lo que ocurra en la Feria de Otoño, los festejo de fuera de ferias que se celebran en Madrid no proporcionan, precisamente, un espectáculo brillante. Mientras la monumenal de Las Ventas se convierte en un deslumbrante escenario para múltiples convocatorias extrataurinas -tenis, conciertos y acrobacias de motociclistas- el albero madrileño añora las grandes tardes.
Y menos mal que este año ha pasado por Madríd José Tomás. José Tomás y cía -ojo a Perera, que ha vendido todo el papel para su encerrona del 3 de octubre- han devuelto la pasión por los toros. Una pasión que parecen no encontrar las nuevas generaciones. Antaño, cuando una acudía como espectadora infantil, había diversión en los cosos. En los primeros recuedos hay un cartel novilleril compuesto por José Luis Bote, José Pedro Prados El Fundi y José Miguel Arroyo Joselito. Luego sonaron otros muchos nombres: Caballero y Sánchez, Uceda Leal e Iniesta, Abellán y El Juli, incluso Cristina Sánchez. Con ese espíritu romántico, de vez en cuando, se retoman las eliminatorias de festejos de oportunidad, que aunque permiten seguir sacando jóvenes promesas en demasiadas ocasiones no trasmiten tanta emoción como hace unos años. En Las Ventas, con el reciente Ciclo de las Ocho Naciones ha pasado algo así. Aunque el factor suerte siempre es algo a tener en cuenta, el jurado ha declarado desierto el triunfador de esta convocatoria, al entender que ninguno de los tres finalistas ha merecido ganarlo. Bien es verdad que los novillos de Couto de Fornilhos no han dado demasiadas facilidades. Pero también sólo Valentín Mingo ha logrado al menos un cierto reconocimiento del público, saludando una ovación. Moreno Muñoz tuvo que marchar a la enfermería y Juan Manuel Jimenez escuchó palmas.