ESTADOS UNIDOS
La crisis financiera, en la ONU
Por Iara Mantiñán
2 min
Internacional28-09-2008
Los líderes del mundo reclamaron este martes ante la Asamblea general de la ONU medidas para evitar que la crisis financiera se globalice. El gran desastre financiero con epicentro en Estados Unidos que sacude a los mercados mundiales fue este año el tema principal del debate de la 63ª Asamblea general de ONU
Para intentar tranquilizar al resto del mundo, el presidente estadounidense George W. Bush prometió actuar "con la urgencia requerida"."Les puedo asegurar que mi administración y nuestro Congreso están trabajando juntos", dijo en Nueva York. Mientras tanto, las bolsas mundiales retrocedieron y en Washington los legisladores siguieron debatiendo contrarreloj un plan de rescate financiero por 700.000 millones de dólares. El plan de Bush fue calificado por congresistas de inaceptable en su actual estado. El secretario general de ONU, Ban Ki-Moon, inauguró la sesión advirtiendo que el mundo enfrenta un "desafío de liderazgo" para lidiar con la tormenta financiera, que se suma a una crisis energética y alimentaria. Paralelamente a la crisis financiera, varios focos de tensión internacional como el terrorismo, la controversia nuclear con Irán y los conflictos en Georgia o Bolivia figuraron entre los temas dominantes. Bush acusó a Siria e Irán de apoyar al terrorismo internacional y criticó a Rusia por intervenir en Georgia. Pero una reunión de seis potencias (EEUU, Rusia, China, Francia, GB y Alemania) sobre Irán fue cancelada por falta de acuerdo con Moscú. Mientras, el presidente Evo Morales agradeció a la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), la cual no tiene validez jurídica, por facilitar una solución al conflicto en Bolivia, y criticó a Estados Unidos por abstenerse de condenar "un intento de golpe de Estado civil". Nuevo pacto con Irán Irán sigue sancionado por llevar a cabo su programa nuclear, cuando la mayoría de los países desarrollados también lo están realizando. El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó este sábado por unanimidad una nueva resolución instando una vez más a Irán a interrumpir el enriquecimiento de uranio, aunque no impone sanción alguna a la República Islámica por unas actividades que podrían estar relacionadas con la investigación de armamento nuclear, algo que Teherán niega. La resolución se limita a pedir a Irán que cumpla con las anteriores resoluciones que le requieren la interrupción del enriquecimiento y a cooperar con la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA). El borrador aprobado fue pactado el viernes por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China y Rusia, y Alemania. El breve texto de la resolución, de 18 líneas, pide a Irán que "cumpla completamente y sin demora" con las anteriores resoluciones que le instaban a interrumpir el enriquecimiento y "reafirma el compromiso (del Consejo) (...) con una rápida solución negociada a la cuestión nuclear iraní".