INMIGRACIÓN
Una unidad policial especial perseguirá a los delincuentes extranjeros
Por Esteban del Pozo
1 min
Sociedad26-09-2008
Es un hecho que la política migratoria del Gobierno ha cambiado. Ha pasado de la regularización masiva al control exhaustivo de las fronteras y de todo lo que ocurre en el interior del país. La Brigada de Expulsiones de Delincuentes Extranjeros (BEDEX), que así es como se va a llamar este cuerpo especial, empezará a cumplir sus funciones a partir de otoño.
El principal objetivo será ayudar a que disminuya la "alarma social" producida por los delitos de los habitantes extranjeros. El nuevo cuerpo policial, que dependerá de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, podrá expulsar a terroristas, integrantes de bandas o culpables de violencia doméstica de origen extranjero. De esta manera, aumentará previsiblemente el número de las conocidas como "repatriaciones cualificadas", es decir, las de aquellas personas que, dada su condición de multireincidentes o por su agresividad, provocan un "efecto negativo" para el resto de ciudadanos que viven en España. Para conseguir la expulsión seguirá siendo imprescindible la autorización judicial. Detrás de esta decisión se podría esconder una consecuencia más de la crisis económica que atraviesa el país. El aumento del paro se ha notado especialmente en el sector de la construcción y el sector servicios, en su mayoría ocupado por inmigrantes. Éstos, al perder su trabajo, pasan a cobrar el dinero correspondiente por desempleo con el gasto que ello supone para las arcas del Estado. Con el aumento del número de repatriaciones que este cuerpo especializado puede conseguir, la cantidad de euros gastados descendería sensiblemente y le ahorraría al Estado una importante cantidad de dinero. El otro motivo es la seguridad ciudadana, menos importante, ya que el índice de criminalidad ha bajado un 3,8 por ciento respecto al año anterior. Incluso el secretario de Estado para Seguridad, Antonio Camacho, se ha felicitado por estos "excelentes resultados" debido al aumento presupuestario y a la mejora de la coordinación entre el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil.