MEDIOS DE COMUNICACIÓN
La APM y la FAPE denuncian la precariedad laboral de los informadores
Por Silvia Álvarez-Buylla Martínez
2 min
Comunicación29-09-2008
El presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, Fernando González Urbaneja, es tajante en su opinión sobre el periodismo. Según él, la profesión se deteriorará cada vez más si no se “avanza en la autorregulación profesional”, se crea el Estatuto del Periodista y del Editor y se mejoran las condiciones laborales. Sin embargo, la crisis económica no hace más que agravar la situación.
Tanto la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) como la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) denuncian las malas políticas de contratación de becarios, el empleo precario de los periodistas y la falta de autorregulación en la profesión, elemento necesario para que se impida el intrusismo laboral. “Cuando llega la crisis, los despidos se hacen inevitables y se producen de forma indiscriminada, por edad o por facilidad o por precio o por cualquier otro criterio presuntamente objetivo, aunque revele irritante incompetencia y lamentable déficit de previsión”, aseguró Urbaneja en el Foro Nueva Economía. Sin embargo, “buena parte de los accionistas de los medios han recibido excelentes retribuciones en dividendos u otros réditos estos años pasados. Cuando vienen mal dadas, ¿es mucho pedir que aporten nuevos recursos para resistir, para fortalecer, para sentar las bases de una recuperación?”, se pregunta el presidente de la APM. Lo cierto es que esto no ocurre. Los medios afrontan la crisis económica de la manera más sencilla: reduciendo personal y contratando becarios inexpertos que cobran una paga irrisoria y que desempeñan el mismo trabajo que cualquier otro periodista del medio. No obstante, al recurrir a esta práctica la calidad del periódico o del programa disminuye. Urbaneja incidió en que “hay malas prácticas de contratación de becarios, malas políticas de inserción laboral y profesional, deficiencias con las categorías laborales de los redactores y salarios peor que bajos”. Por ello, este periodista abogó por “avanzar en la autorregulación profesional, propia de democracias avanzadas”, por crear el “conveniente” Estatuto del Periodista” y también del Editor y por mejorar las condiciones laborales. Magis Iglesias convertirá las asociaciones en colegios profesionales No es la primera vez que la APM incide en este aspecto. A finales de 2007, la asociación junto con el Colegio de Periodistas de Cataluña firmó un ‘Manifiesto Ante la Precariedad de los Periodistas’ en el que afirmaban que “el periodista necesita condiciones básicas de dignidad laboral y profesional porque contratos y retribuciones por debajo del umbral de la dignidad no permiten ejercer un periodismo libre, crítico y riguroso”. Por esta razón, las asociaciones proponían a los editores negociar un Acuerdo de Buenas Prácticas Contractuales con los periodistas y apelaban a la Inspección de trabajo para que detectara y sancionara las malas prácticas laborales en las redacciones. Además en el Informe Anual de la Profesión Periodística de 2008 quedaba reflejado que los principales problemas de la profesión eran la baja remuneración salarial (59,6 por ciento), el intrusismo (44,3 por ciento), la falta de independencia por presiones políticas o editoriales (18,8 por ciento) y la precariedad laboral (17,6 por ciento). Aún queda un largo camino por recorrer. De momento, la actual presidenta de la FAPE, Magis Iglesias, afronta este nuevo curso con el objetivo de “renovar y modernizar las asociaciones de prensa” para convertirlas en colegios profesionales que se realizarán “con leyes autonómicas cuyo modelo profesional estará inspirado en el de la FAPE”.