TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
La muerte de García-Calvo decanta la balanza en favor del ala progresista
Por Irene E. Sánchez
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España23-05-2008
Fue considerado baluarte esencial en el mundo jurídico, algo que denota su paso durante más de cuarenta años por la Audiencia Provincial de Almería, la Sala Penal del Tribunal Supremo, el Consejo General del Poder Judicial, y, desde 2001, por el Tribunal Constitucional. El número uno de la XVII promoción de la carrera judicial, Roberto García-Calvo, murió a los 65 años de edad y dejó tras su fallecimiento una situación de empate entre progresistas y conservadores en el seno del TC. No obstante ,el ala conservadora a la que él pertenecía podría perder la mayoría.
García-Calvo era un magistrado conservador, elegido en 2001 por el PP para formar parte del Tribunal Constitucional. Desde sus inicios en este órgano, su posición estuvo ligada claramente a las posturas conservadoras. Lo demuestran acciones como el rechazo a la reforma del PSOE de la LOTC, que incrementa el periodo de mandato de la presidencia del Tribunal, María Emilia Casas, más favorable para el ala progresista. Cuando a raíz del escrito expuesto públicamente en 2007 por García-Calvo y su homólogo conservador Jorge Rodríguez Zapata, en el que expresaban su “más profunda discrepancia” con la reforma de la LOTC aprobada por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, fueron recusados para evitar su participación en el recurso del Partido Popular contra la ley. Algo parecido sucedía un año antes. Si por algo comenzó a llamar la atención durante sus siete años en el TC, fue por la recusación interpuesta contra él en octubre de 2006 por la Generalitat de Cataluña. Aludía este fallo a su “falta de imparcialidad” ante los recursos del PP contra el Estatuto. Sobre este asunto la presidenta del TC afirma que “se sigue deliberando por el Tribunal”. Pese al entorno enigmático que ha dejado la muerte del magistrado y las tensiones que por ello han surgido, cuando aún no se sabe exactamente las razones del fallecimiento, la presidenta del TC insistió cuatro días tras la marcha de garcía-Calvo que siente “este súbito fallecimiento”, pero que “prosigue el calendario de trabajo” sin nerviosismos a la vista. De hecho, al contestar con respecto al recurso presentado por el Gobierno el año pasado contra la Ley de Derecho Civil de Galicia por considerar que el marco legal en materia de adopción y autotutela excede las competencias autonómicas, María Emilia Casas reiteró que “está en tramitación y no hay ningún calendario previsto”. Quedan por el momento cinco miembros en ambos sectores en el TC y tan sólo el voto de calidad de Casas podrá decidir a partir de ahora en caso de empate, en una etapa en la el TC tiente por decidir aun es espinoso asunto del recurso contra el Estaruto de Cataluña.