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CRISIS INTERNA

Ortega Lara sigue el rumbo de San Gil e inicia la marcha de símbolos del PP

Por Angie RigueiroTiempo de lectura3 min
España23-05-2008

La guerra interna del Partido Popular parece no terminar nunca con dos bandos bien diferenciados: los que quieren a Mariano Rajoy como líder y los que no. De esta manera la crisis va camino de no conoce límites ya que cada semana se presenta un problema nuevo para la estabilidad de la formación. La marcha de la presidenta del PP vasco, María San Gil, y el afiliado Ortega Lara ha marcado un antes y un después en esta situación.

Hace tiempo que los problemas en el PP dejaron de ser una lucha entre Rajoy y la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre. Uno de los principales dolores de cabeza del líder de la oposición giraba en torno a la polémica entre San Gil y el partido. A pesar de los intentos por parte de Rajoy de impedir la dimisión de la presidenta del PP vasco, su decisión ya estaba tomada. De esta manera, San Gil afirmó durante una reunión con los tres presidentes provinciales de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa, Alfonso Alonso, Antonio Basagoiti, y María José Usandizaga, que su decisión de dejar el liderazgo de la formación era “irrevocable”. Y cuando la crisis interna del PP parecía haber tocado fondo, aun había tiempo para nuevas sopresas. La dimisión de San Gil propició la baja, como militante de José Antonio Ortega Lara, ex funcionario de prisiones que estuvo año y medio secuestrado por ETA. De esta manera, deja de dar el apoyo al partido todo un icono del PP, partido al que Lara se afilió hace 20 años. Las reacciones ante lo ocurrido no se hicieron esperar. El ex presidente José María Aznar envió un mensaje de "profundo disgusto" por lo ocurrido y de adhesión a San Gil y Ortega Lara. Por su parte, la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, afirmó que “las cosas se están haciendo muy mal". Después de la derrota del PP en los comicios del 9-M, cada semana se ha rebelado un peso importante en el partido, tanto por su trayectoria profesional o por su significado simbólico.Primero fue Eduardo Zaplana, quien decidió abandonar la política tras renunciar a su cargo de portavoz en el Congreso. Luego fue Ángel Acebes, quien decidió dejar la Secretaría General del partido. Y en estos momentos, San Gil y Ortega Lara, quienes podrían no ser los últimos miembros del partido con fuerte significado simbólico entre los votantes populares que anuncian su retirada del partido liderado por Rajoy. CRÍTICAS DE OTAOLA De esta forma, el Partido Popular sufre una de sus mayores renovaciones pero también una de sus crisis más profundas. Quien puede ser el siguiente en plantar cara al partido es la gran incógnita, aunque el nombre de la alcadesa de Lizarza, Regina Otaola, es el más pronunciado después de sus últimas declaraciones. Otaola afirmó que la dirección de su partido ha intentando "desbancar" a María San Gil usando "la mentira". "Me siento descorazonada, no sabía que se pudiera hacer esto", ha afirmado. En su opinión, Génova ha demostrado malas artes y ha emplazado a Mariano Rajoy a que "reaccione" ante la injusticia cometida. "Todos los cargos públicos se merecen un respeto y una consideración", ha finalizado. El sector contrario a San Gil no desiste en desacreditar a quienes han mostrado su apoyo a la presidenta del PP vasco. El secretario general del PP de Álava, Iñaki Oyarzabal, ha pedido "confianza" en Mariano Rajoy, frente a quienes "utilizan estos momentos para desgastar al partido". Dice que Otaola "no tiene razón" cuando dice que ha habido "maniobras" en Génova para echar a la presidenta vasca. Entre tanta polémica, desde un segundo plano juegan sus cartas, por una parte, José María Aznar y Mayor Oreja, y por el otro lado, Manuel fraga y el alcalde de Madrid, Alberto Ruís Gllardón. Éstos últimos cada día adquieren más pesos dentro del partido después de que Rajoy anunciase que Alberto Ruiz-Gallardón formará parte de la nueva dirección del partido. José María Aznar, ex jefe del Gobierno, rompió su silencio sobre la batalla por el poder en el partido con una declaración de censura al actual líder. Aznar afirmó que "en la vida política, la confianza y la defensa de los principios es siempre esencial". Para Rajoy estas semanas han sido las peores de su carrera política. Sin embargo, el afirma que “el partido tiene la suficiente fuerza como para mantener su independencia”. “Voy a presentar mi candidatura, no voy a tirar la toalla, que es lo que pretenden algunos desde fuera", insistió.