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POBLACIÓN

La inmigración trae consigo tasas de natalidad desconocidas desde 1991

Por María ReyesTiempo de lectura1 min
Sociedad25-05-2008

La incorporación de la mujer al trabajo, la dificultad de conciliar empleo y familia, y el cambio de sociedad y modelo de vida han hecho que, desde finales de los 80, la tasa de natalidad española no haga otra cosa que caer. La creciente población inmigrante es la única capaz de solucionar este problema.

En 1976 España era el segundo país de Europa, sólo superado por Irlanda, en cuanto al indicador de fecundidad. A partir de entonces, éste comenzó a disminuir hasta hace doce años, cuando la cifra española tocó fondo. La Península ha pasado a ocupar el último puesto en la lista de la Unión Europea con sólo 1’16 hijos por mujer. Mientras, la esperanza de vida ha alcanzado los 80,5 años de media, de tal manera que coloca a los españoles a la cabeza. La consecuencia, un fuerte y alarmante envejecimiento de la población. En los últimos años, la situación parece recuperarse gracias, en gran medida, a la inmigración. De hecho, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), las comunidades donde más ha crecido la tasa de natalidad son aquellas que más inmigrantes reciben: Andalucía, Madrid y Cataluña. En el extremo opuesto se encuentran las autonomías más aisladas de la explosión inmigratoria: Galicia, Castilla León y Asturias. Actualmente, casi el 17 por ciento de los nacimientos se producen de madres no nacidas en España. Las mujeres marroquíes son las que más hijos tienen, seguidas por el colectivo inmigrante más numeroso, las ecuatorianas, que llegan a alcanzar poco más del 11 por ciento de los alumbramientos. Las inmigrantes de procedencia rumana no se quedan atrás con más del 10 por ciento de los nacimientos. España ha vuelto a recuperar posiciones en la escala europea situándose, en esta ocasión, en el décimo primer lugar por encima de Alemania, Grecia, Italia y Eslovenia. A pesar de que en 2006 la cifra sólo aumentó a 1’37 hijos por mujer, se trata de un número que no se alcanzaba desde 1991. Aún le queda para alcanzar los 1’52 niños de media establecidos en la Unión Europea.