ARGENTINA
Argentina opta por la continuidad y elige presidenta a Cristina Fernández

Por Miguel Martorell
3 min
Internacional04-11-2007
No hubo sorpresas y la candidatura oficialista se impuso en las elecciones presidenciales argentinas con menos participación desde 1928. Cristina Fernández de Kirchner, hasta ahora primera dama de la República, es la nueva presidenta de Argentina, cargo que ocupará hasta 2011. La que muchos no han dudado en bautizar como la moderna Evita Perón, se impuso sobradamente sobre el resto de candidatos en unos comicios marcados por el continuismo.
“Hemos ganado ampliamente, tal vez por la mayor diferencia de votos entre la primera y la segunda fuerza desde el advenimiento de la democracia, en 1983”. Con el 95 por ciento de los votos escrutados, la victoria de Cristina Fernández de Kirchner ya era más que arrolladora. La hasta entonces primera dama argentina necesitaba un 40 por ciento de los votos y al menos una diferencia de un 10 por ciento sobre sus rivales y así fue. Si bien reunió por estrecho margen el quórum necesario para ganar en primera ronda las elecciones presidenciales con un 44,91 por ciento de las papeletas, De Kirchner se impuso por 22 puntos a su rival más directa, la socialcristiana de Coalición Cívica Elisa Carrió (22,95 por ciento) y por 28 al tercer candidato en liza, el peronista Roberto Lavagna (16,93 por ciento) de Una Nación Avanzada. Los buenos resultados del partido de Cristina Fernández se repitieron en las provincias de Mendoza, Salta, Formosa, Jujuy, La Pampa y Buenos Aires, donde se elegía gobernador. En esta última, el kirchneriano Daniel Scioli obtenía más de un 47 por ciento de los votos, lo que le convierte en un rival interno de la presidenta a batir en los próximos años. Cristina Fernández, sin embargo, afirmó: “los resultados lejos de colocarnos en alguna posición de privilegio, al contrario, nos coloca en un lugar de mayor responsabilidad y obligaciones por la confianza que nos han depositado los argentinos”. En esta línea, la primera mujer que será presidenta por voluntad popular -Evita Perón lo fue por la muerte de su marido- afirmó que su victoria “es el triunfo de todos los argentinos”, pues “un país no lo construye sólo un Gobierno”. Sin embargo, la ciudadanía argentina no vivió con el mismo entusiasmo que Cristina Kirchner su victoria en las urnas. En un país donde 27 millones de personas deben ejercer el voto por ley, los resultados de participación (74 por ciento) son de los más bajos que se han dado en décadas, un claro síntoma del poco entusiasmo de los electores por unos comicios claramente continuistas. Entre la alternativa peronista -una casta siempre presente en Argentina- y la escasa fuerza de la candidatura de Carrió -que ya ha anunciado que no volverá a presentarse a las elecciones, aunque sí continuará en la oposición- los argentinos optaron por lo conocido: el matrimonio Kirchner y los cuatro años de gestión de un país que todavía recuerda la crisis de principios del siglo XXI. De hecho, muchos argentinos hablan ya de la dinastía Kirchner, después de que, por primera vez en la historia del país latinoamericano, un presidente, Néstor Kirchner, le ceda el puesto a su esposa. A la nueva presidenta no se le escapa esta eventualidad, ni el hecho de que las elecciones fueran la prueba de fuego para el Gobierno que ha encabezado su marido en los últimos años. Así, y tras conocerse su victoria en las urnas, Cristina Fernández no dudó en agradecer a los argentinos “el apoyo a la gestión de un hombre, el presidente Kirchner, a él que con sus aciertos y errores demostró ser un hombre comprometido con su pueblo y los argentinos”. Ahora, la presidenta tomará el rumbo de un Gobierno del que se esperan pocos cambios, aunque, orgullosa, proclamara “Argentina ha vuelto a casa, América Latina”.