ROBOS
Ladrones de arte
Por María Ayuda
2 min
Cultura24-10-2007
En estos tiempos que corren, en los que el dinero hace que no se respete nada, no es de extrañar que también el arte se haya convertido en un negocio muy lucrativo. Hasta ahí, el guión respeta las pautas marcadas. Cuando parece que las cosas cambian es cuando el arte se convierte en un negocio muy rentable, también para el mercado negro.
Y así las cosas, con las duras condiciones económicas que nos impone esta Europa del Euro, no es de extrañar que los ladrones de arte se hayan dejado de sutiles planes imposibles para robar la obra maestra de uno de los grandes del arte, custodiada por cualquiera de los reconocidos museos que se extienden por medio mundo, para dedicarse al más cruento choriceo de grandes obras de nuestra historia universal del arte. Tal es el caso, de la obra Niños en el carretón, pintada por el mismísimo Goya, allá por el 1778. En esta ocasión, la maniobra del "caco" fue simple. Sólo tuvo que sustraer el cuadro del camión donde era trasladado de Nueva Jersey a Nueva York, para una exposición. Ahora, un año después, el FBI ha detenido al supuesto autor del robo, Steven Lee Olson, ciudadano estadounidense, que podría ser sentenciado a una pena de hasta 10 años de prisión. Por supuesto, el cuadro fue recuperado mucho antes y eso sí, en perfectas condiciones. Eso mismo estará deseando que ocurra el artista colombiano Fernando Botero tras el robo de siete de sus esculturas el pasado lunes. Al parecer, las esculturas, valoradas en 3,5 millones de dólares, desaparecieron en la madrugada del pasado lunes, del taller L’Arte, ubicado en la localidad italiana de Pietrasanta. Botero está muy afectado por el hurto y ahora se plantea la posibilidad de trasladarse a Suiza u otro lugar “donde sienta que tiene más protección”, afirmó. Y no es para menos. Italia, al ser poseedora de tan vasto patrimonio artístico, tiene más riesgo de ser objetivo de estos ladrones. Por eso, habría que seguir los sabios consejos de Noah Charney, experto en la compraventa ilegal de arte, que ha publicado recientemente en España, su libro “El ladrón del arte”. Según Charney, los museos españoles son de los más seguros que hay en el mundo. En el caso de El Prado, son las grandes colas que se provocan en las entradas del museo lo que lo convierten prácticamente en una fortaleza inexpugnable.