MUSEOS
"El testamento de Isabel la Católica" inaugura las nuevas salas del Prado
Por Marta Hidalgo
2 min
Cultura21-09-2007
"El testamento de Isabel la Católica", un gran cuadro de Eduardo Rosales, pintado en 1864, ha sido el primer cuadro en ser colgado en las nuevas salas del célebre museo del Prado. La obra formará parte de una gran exposición sobre los artistas españoles del siglo XIX, como Vicente López o el romántico Antonio María Esquivel.
El enorme lienzo de 250 kilos de peso, fue colgado durante un acto "significativo y simbólico", según ha destacado el ministro de Cultura, César Antonio Molina, quien presenció la escena junto al nuevo presidente del patronato del Prado, Plácido Arango; el director de la pinacoteca, Miguel Zugaza, y el presidente del BBVA, Francisco González, que poco antes habían firmado un convenio para ampliar por otros cuatro años la colaboración con el museo. En la sala contigua, los restauradores del Prado daban los últimos retoques a los marcos de otras obras que se exhibirán en la muestra titulada "El Siglo XIX en el Prado" y que resume la historia del arte español del XIX, desde Goya al nacimiento de Picasso. La exposición incluirá también obras de Vicente López, los Madrazo, Fortuny, Pinazo o Sorolla entre otros. Según ha explicado el director de la pinacoteca, Miguel Zugaza, se ha querido inaugurar "el nuevo Prado" con obras del propio museo y rescatar "una colección casi olvidada". Los cuadros del XIX llegaron al Prado en 1971 procedentes del Museo del Arte Moderno, pero nunca se expusieron junto a las históricas, sino en el Casón del Buen Retiro, que fue cerrado en 1997 para acometer unas obras de reforma que ahora están a punto de concluir. Asimismo, los cuadros que acompañarán a "El testamento de Isabel la Católica" y que "reinaugurarán" el Prado el próximo 30 de octubre, destacarán a los grandes del Siglo XIX. Goya y el Neoclasicismo serán los protagonistas de una de las salas; otro de los apartados de la muestra estará dedicado al Romanticismo, con Gerardo Pérez Villamil y Antonio María Esquivel, mientras que el purismo académico de Federico de Madrazo y la obra de Eduardo Rosales contarán con sendas salas. Además la muestra tendrá otro apartado dedicado al paisaje realista, la pintura y escultura de Fortuny, así como una sección dedicada a Sorolla y Beruete. El museo madrileño acaba de concluir su mayor operación de modernización de sus 200 años de historia tras quince años de obras que han costado cerca de 152 millones de euros. Con estas reformas se pretende aumentar en un 50 por ciento el espacio dedicado a las exposiciones temporales y permanentes a partir de finales de octubre. Las nuevas instalaciones miden 22.000 m2. Esta inauguración será uno de los dos grandes acontecimientos del otoño cultural en Madrid. El otro será la apertura del Casón del Buen Retiro en noviembre o diciembre como centro de estudios.