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REPORTEROS DE GUERRA

Los familiares de Couso piden justicia cuatro años después de su muerte

Por Silvia Álvarez-BuyllaTiempo de lectura2 min
Comunicación16-04-2007

El madrileño barrio de Salamanca permanecía tranquilo el pasado día 8 de abril. Sólo una zona se llenaba de gente, pancartas, música, micrófonos y periodistas. Era la calle Serrano. Allí, más de doscientas personas se reunieron frente de la embajada de los Estados Unidos para celebrar el cuarto aniversario de José Couso, el periodista de Telecinco asesinado en la guerra de Iraq por las tropas estadounidenses.

Un año más, los familiares y amigos de José Couso se reunieron frente a la embajada de los Estados Unidos para conmemorar el aniversario del fallecimiento de un periodista que murió informando en la guerra Iraq. Como él, su compañero de Reuters Taras Protsyuk fue también asesinado. Decenas de pancartas, gritos y música de Raimundo Amador, Mercedes Ferrer y Samba da Rua llenaban de sonido la madrileña calle Serrano. Todos se agolpaban frente a la embajada pronunciando frases como "Justicia", "EEUU mata a los testigos" y "Couso, asesinado por USA". Los asistentes piden una vez más a este país que cumpla los tratados internacionales y cese la ocupación de Iraq. Además, los familiares de Couso exigen justicia y claman por que se juzgue a los tres militares implicados en el asesinato de los dos periodistas -el sargento Thomas Gibson; el capitán Philip Wolford y el teniente coronel Philip de Camp, responsable del Regimiento-. La familia de Couso lleva cuatro años de lucha intentando que los militares no queden impunes. "Hemos vivido muchas situaciones de desánimo y otras de euforia, pero todavía tenemos la esperanza de que se investigue su muerte y la justicia pueda hacer su trabajo", afirma David, hermano de Couso. Maria Luisa Permuy, madre del periodista, también intervino en el acto. "Tengo grabados en mi retina los rostros de los tres asesinos de mis hijos. Cada vez somos menos; la gente se cansa y olvida, pero mi herida sigue sangrando y no sólo por mi hijo, también por los miles de cuerpos que veo destrozados en cualquier pueblo de Iraq", dijo emotivamente. El juez Pedraz ordenó en 2003 la busca y captura y detención internacional, a efectos de extradición, de los militares. Sin embargo, la sala de lo penal de la Audiencia archivó la causa al considerar que fue un "acto de guerra contra enemigo erróneamente identificado" y que España no era competente para juzgar a militares norteamericanos. No obstante, Pedraz reactivó el pasado mes de enero la orden de detención internacional contra los tres militares que, en la práctica, carece de efecto porque Estados Unidos no extradita a sus ciudadanos. Sin embargo, si saliesen de territorio estadounidense podrían ser detenidos. Y como Couso, como Protsyuk y como Anguita Parrado, otros casi doscientos periodistas, sobre todo iraquíes, han muerto en la guerra de Iraq. Desde que comenzara el conflicto en 2003 diferentes organismos de prensa han calificado esta guerra como la más mortífera para los periodistas desde Vietnam.