ISLAM
El mundo islámico ante el terrorismo, un mapa heterogéneo
Por J. F. Lamata Molina
3 min
Internacional15-04-2007
Resulta imposible unificar todo el mundo occidental en un solo grupo, pues poco tendrían en común George W. Bush con Fidel Castro, por poner un ejemplo. Similar es el caso del mundo islámico en el que hay profundas divisiones.
Sería incorrecto hacer la división de los países entre fundamentalistas y moderados, pues la sharia -la implantación del Corán como principal ley uniendo la religión islámica con el Estado- se aplica oficialmente en 10 países: Afganistán, Arabia Saudí, Pakistán, Irán, Libia, Nigeria, Egipto, Sudán, Somalia y Emiratos Árabes Unidos. Estos países no forman un bloque unido ni paralelo y su posición ante la crisis actual es muy dispar. Aunque sí se puede considerar en común de todo el mundo islámico la ausencia de una auténtica democracia parlamentaria.
Países islámicos enemigos del terrorismo (En celeste en el mapa)
Es el bloque mayoritario. Estos países tienen gobiernos que se enfrentan directamente con el terrorismo internacional, que tiene interés en controlarlos. En una de sus alocuciones, en 2003, Bin Laden aseguró que “los musulmanes deben movilizarse para liberarse del yugo de los regímenes apóstatas pagados por América”, entre los que citó a Egipto, Jordania, Marruecos, Nigeria, Pakistán, al país de las dos santas mezquitas -que así definen a Arabia Saudí- y a Yemen. Los gobiernos de estos países no merecen, en absoluto, considerarse moderados, sirva como ejemplo su trato de la homosexualidad, en Arabia Saudí, Pakistán y Yemen se castiga con la pena de muerte.
Así pues, su enfrentamiento con el terrorismo se debe a que no han querido compartir poder con él, financiarlo, o porque mantienen relaciones comerciales con Occidente. Sin duda, el caso de que Pakistán, el país que en su día más apoyó al arcaico régimen de los talibanes en Afganistán, haya decidido apoyar la lucha antiterrorista, le ha convertido en el aliado más valioso de la CIA -es en este país donde más líderes de Al Qaeda han sido detenidos- y ha convertido a su presidente, Pervez Musharraf, en objetivo prioritario de los terroristas.
Países islámicos que no persiguen al terrorismo (En azul en el mapa)
Aunque son minoría, hay países islámicos cuyos gobiernos no tienen el mayor interés en perseguir al terrorismo y el Pentágono los acusa de colaborar con ellos. El caso más importante es el de Irán, el país donde se cimentó el fundamentalismo islámico en 1978 con la revolución de Jomeini.
Pertenecen también a este grupo de países Sudán, el gobierno de los tribunales en Somalia, el gobierno de Ichkeria-Chechenia, Mauritania tras el golpe de Estado y la autoridad Palestina, cuyo Ejecutivo está encabezado por Hamas, la banda que inició el sistema de atentados suicidas. El Gabinete que más ayuda ha prestado al terrorismo mundial fue el de los talibanes de Afganistán, derribado a finales de 2001.
Países islámicos militaristas-socialistas (En rojo en el mapa)
El socialismo panárabe fue un estilo iniciado por el egipcio Nasser, que dio origen a los grupos Baaz y a regímenes militares. A pesar de ser la facción islámica que más se asemeja a Occidente, sus principales referentes: Husein en Iraq, Gadafi en Libia y Al Assad en Siria, son o han sido enemigos declarados de Estados Unidos, pero también del integrismo islámico radical -aunque EE.UU. no lo admita-.
Países islámicos laicos (En amarillo en el mapa)
Merecen también una mención aquellos países de mayoría islámica, pero cuyos gobiernos, oficialmente, no lo son. Entre éstos se hallan Turquía y Túnez.