NATACIÓN
Michael Phelps: nacido para nadar
Por Rafael Hernández
1 min
Deportes01-04-2007
Desde que empezó a competir al más alto nivel a los 15 años, Michael Phelps no ha dejado de batir récords y conseguir medallas. Su actuación en el Mundial de Melbourne de 2007 lo ha encumbrado, si no como el mejor nadador de todos los tiempos, sí a la altura del más mítico: los siete oros conseguidos igualan la hazaña del legendario Mark Spitz en los Juegos Olímpicos de Munich, en 1972.
Con sólo 21 años es aclamado como el mejor nadador de la historia de Estados Unidos y tal vez del mundo entero. A Michael Phelps los números le avalan. Aunque comenzó practicando otros deportes como el fútbol, Phelps pronto se dio cuenta de que estaba hecho para nadar. Con 15 años fue uno de los nadadores más jóvenes en participar en los Juegos Olímpicos, en los de Sydney. Aunque no consiguió ninguna medalla, tuvo una buena participación: un quinto puesto en los 200 metros mariposa. Al año siguiente, en el campeonato del mundo, consiguió su primera medalla internacional en la misma prueba. Pero Phelps es un todoterreno que, sin poseer la técnica más depurada, rinde a la perfección en múltiples estilos. En 2003, se convirtió en el primer nadador en ganar en tres estilos diferentes en los campeonatos de Estados Unidos: 200 metros libres, 200 metros espalda y 100 metros mariposa. Además, batió el récord mundial de los 400 metros estilos. Consolidado ya como uno de los mejores nadadores del mundo, llegó a las Olimpiadas de Atenas con el propósito de batir la marca de siete medallas de oro, conseguida por el mítico Mark Spitz. Pero el de Baltimore, aunque se quedó muy cerca de la hazaña, sólo pudo ganar seis oros y dos bronces: en 100 metros libres, 100 y 200 mariposa, 100 y 200 braza, 200 y 400 estilos, 4x100 libres y 4x100 estilos. Melbourne ha supuesto su consagración definitiva al lograr siete oros, que habrían sido ocho si el equipo Estadounidense no hubiera sido descalificado. Phelps, cuya técnica en el nado subacuático es su principal arma, tiene por delante muchos años y la suficiente experiencia para su corta edad. Tanta, que pocos dudan de que será el mejor nadador de la historia.