CONGRESO DEL PP
Altos cargos del PP aconsejan a Aznar que sea candidato en el 2004
Por La Semana
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España11-11-2001
Son muchos los que dentro y fuera del Partido Popular consideran que el actual presidente del Gobierno, José María Aznar, debería volver a presentarse a la reelección en el año 2004. Sin embargo, casi nadie se había atrevido hasta el momento a decirlo en público. El ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, ha sido el primero en hacerlo a apenas dos meses del XIV Congreso Nacional que el PP celebrará el último fin de semana de enero.
Álvarez-Cascos ha propuesto que la cita política del PP sirva no sólo para marcar las líneas ideológicas que debe seguir el partido durante la próxima década, sino también para determinar ya quién sucederá a José María Aznar como candidato a la Presidencia del Gobierno en las elecciones generales del 2004. A su juicio, sería el propio Aznar quien mejores resultados podría obtener en los comicios dentro de tres años. Otros altos cargos del Partido Popular también han expresado en los últimos meses este pensamiento aunque siempre en corrillos y conversaciones confidenciales. Conocen bien la disciplina interna a la que el propio Aznar ha sometido al PP y son conscientes de que cualquier gesto o palabra sobre la sucesión podría costarles el cargo. Sin embargo, a Álvarez-Cascos no le ha importado esta circunstancia. El ex vicepresidente del Gobierno y amigo personal de Aznar se ha mostrado sincero a pesar de que el número uno del PP se lo ha recriminado posteriormente. "Algunos, porque me tienen afecto y cariño, hablan y proponen, pero vamos a hacer lo que tenemos decidido hacer. Lo más importante son los objetivos de España, más importantes que el barco y que la tripulación. No nos olvidemos de eso y así veremos muchos años de éxitos", apostilló en la clausura de un acto organizado por su partido. El presidente del Gobierno volvió a repetir que no tiene intención de presentarse de nuevo a la reelección en el 2004 e instó a sus compañeros de militancia a que el Congreso Nacional de enero sea sólo un cónclave de ideas políticas en lugar de una cita para hablar sobre la sucesión.