LIBERTAD DURADERA
La Alianza del Norte toma Mazar i Sharif
Por Txema García
2 min
Internacional11-11-2001
Las tropas de la Alianza del Norte, ayudadas por la fuerza aérea estadounidense, se hicieron con el control de la norteña ciudad de Mazar i Sharif el pasado viernes. En la ofensiva, que se fraguó los días anteriores al definitivo asalto gracias a los bombardeos de los B-52 y los F-18 estadounidenses, participaron tropas de etnia hazara dirigidas por Ustad Mohakik, tayicos mandados por el comandante Mohamed Atta, y uzbecos a las órdenes del general Abdul Rashid Dostum.
Mazar i Sharif es una ciudad de vital interés estratégico para Estados Unidos debido a su proximidad con las fronteras de Uzbekistán y Tayikistán. Washington tiene previsto que esta localidad se convierta en la cabeza de puente para las próximas ofensivas ya que es una vía de aprovisionamiento de material y de hombres que permitiría el asalto definitivo a Kabul. El general uzbeco Rashid Dostum confirmó a la cadena estadounidense CNN que la ciudad había sido tomada y añadió que los talibán habían sufrido 90 muertos. Los talibán, a través de la agencia de noticias Afghan Islamic Press, reconocieron la caída de la ciudad e informaron de que sus efectivos se reagruparon cerca de la misma. La estratégica localidad estaba defendida por unos 20.000 soldados del régimen, en su mayoría tropas conocidas como árabes, es decir luchadores islámicos no afganos, muchos de los cuales tienen una dilatada experiencia bélica. Mazar i Sharif es una ciudad de entre 200.000 y 300.000 habitantes y ha sido escenario de diversas matanzas y represiones en las sucesivas batallas que ha sufrido en las dos últimas décadas. La localidad del norte es importante ya que dispone de un aeropuerto de considerables dimensiones a 30 kilómetros de la capital que está previsto que sea utilizado por la coalición internacional para preparar una ofensiva sobre el resto del país. A partir de ahora los esfuerzos se centran en la ciudad de Pul i Khumri y, posteriormente, en Taloqan, que será el último paso hacia la capital, Kabul. El problema para Estados Unidos se plantea precisamente en este punto ya que estima que si las tropas tayicas, uzbecas y hazaras (son etnias minoritarias en el país) entran en la capital podría romperse el futuro plan de estabilidad previsto por el Gobierno estadounidense una vez caiga el régimen talibán. El presidente de EE.UU., George W. Bush, pidió a la Alianza del Norte que renuncie a sus pretensiones de tomar la capital de Afganistán. “Animamos a nuestros amigos a que avancen hacia el sur pero no dentro de la ciudad de Kabul”, dijo Bush tras su intervención en la Asamblea General de la ONU la pasada semana.