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POESÍA Y NOVELA REAL

El Premio Nacional de las Letras muestra la trayectoria de Caballero Bonald

Por Lourdes TéllezTiempo de lectura1 min
Cultura23-11-2005

Decía Caballero Bonald en una entrevista de hace un par de años, que "los mecanismos expresivos de la literatura son inagotables, y siempre habrá formas nuevas de ponerlos en marcha". Con esto dejaba claro cuál era, es y sería su objetivo a la hora de escribir poesía. El Premio Nacional de las Letras Españolas hace constar en este 2005 que Caballero Bonald ha alcanzado este objetivo.

No sólo se premia su última obra, "Manual de infractores" sino a toda su trayectoria literaria que comenzó en 1952 con "Las Adivinaciones". Resulta fascinante la evolución que a lo largo de 53 años ha experimentado el poeta jerezano. Su último poemario, después de toda una vida dedicada a la poesía "fina y barroca", se presenta como una obra trasgresora y crítica de la vida y la cultura actuales; pasa como Miguel Ángel en la escultura, de las formas más perfectas hasta la "terribilitá" burda y cruda de sus últimas creaciones. Esta sinceridad y expresividad demuestra que José Manuel Caballero Bonald se encuentra ya entre los grandes de la poesía. Con esto, el Ministerio de Cultura no ha hecho otra cosa más que agradecerle con su premio (30,000 euros), sus aportaciones a la literatura española de la segunda mitad del siglo XX y a las futuras innovaciones poéticas a las que tiene acostumbrado a su público. Como contraste, Caballero Bonald afirma que "no todo en la vida de un escritor consiste en ser premiado" aunque los premios sean un estímulo para seguir por el camino literario. Es importante destacar que el merecedor del Premio Nacional de las Letras Españolas no sólo es poeta, sino que también escribe novelas como su último "Campo de Agramante", una historia inquietante y de tensión psicológica constante. Esta faceta de novelista es una razón más para este poeta que se define como "anarquista con gustos de burgués".