EMPRESAS
El Banco de España pide explicaciones a La Caixa por su crédito al PSC
Por Raquel Ibáñez
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Economía26-11-2005
El gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, ha asegurado ante la Comisión de Presupuestos del Senado que la institución que dirige “está recabando información acerca de cómo han evolucionado las deudas del Partido Socialista de Cataluña (PSC) con La Caixa”.
Caruana se refería al perdón que La Caixa concedió en 2004 al PSC de 6,57 millones de euros correspondientes a los intereses de un crédito. Unas deudas de las que el gobernador del Banco de España quiere conocer “cómo han evolucionado”, sobre todo a partir de que la entidad emisora haya recibido “alguna denuncia”. Sin embargo, Caruana ha puntualizado que todavía no tiene ninguna información que dar a conocer y precisó que no pretende fiscalizar la financiación de partido alguno porque esa tarea corresponde al Tribunal de Cuentas. Estas declaraciones han sorprendido al Gobierno. Sobre todo al vicepresidente segundo y ministro de Economía, Pedro Solbes, quien apuntó que la dirección de esa institución debe ser “muy prudente”. A esto, Caruana replicó que la entidad financiera pública obrará sólo “dentro de su competencia”, que es la de supervisar la solvencia de las entidades bancarias. Mientras, en Bruselas, la Comisión Europea ha negado haber pactado con el Gobierno español su inhibición en la Oferta Pública de Adquisiciones (OPA) que Gas Natural lanzó sobre Endesa a cambio de concesiones en la negociación de las nuevas perspectivas financieras. De hecho, el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, calificó de “ridículo” el intento de politizar esta operación y dijo que esto demuestra un gran desconocimiento del proceso de toma de decisiones del Ejecutivo comunitario. Las palabras de Mandeson reflejan lo mal que le han sentado a la Comisión Europea las acusaciones vertidas por el PP, que han puesto en duda la imparcialidad de Bruselas. Según el comisario europeo, la decisión de inhibirse de las competencias de esta OPA se debe sólo a que la operación no tiene dimensión comunitaria, es decir, que Endesa tiene en España más de dos tercios de su facturación. Una norma que, curiosamente, Bruselas está pensado en cambiar.