Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

IRAQ

El presidente iraquí dice estar dispuesto a dialogar con la insurgencia

Por Salva Martínez MásTiempo de lectura2 min
Internacional20-11-2005

“Si aquellos que se autodenominan como resistentes quieren contactar conmigo yo los recibiré”, dijo el presidente iraquí, Jalal Talabani, en la última jornada de la semana pasada. Una afirmación que podría desencadenar el diálogo entre las instituciones iraquíes y quienes protagonizan buena parte de la violencia que vive el país.

Las palabras que pronunció el presidente iraquí en la Conferencia de Reconciliación de Iraq que se celebra desde el sábado pasado en El Cairo (Egipto) están lejos poner paz en su país. Porque Talabani sólo tendió una mano a los “resistententes” que luchan contra las tropas de ocupación y porque negó todo diálogo con los “terroristas” de Al Qaeda que en Iraq lidera el jordano Abu Musab Al Zarqaui. El gesto de Talabani, como reconoció él mismo, no significa que el Estado iraquí “vaya a aceptar todo lo que defienden” los insurgentes. No obstante, es un hecho más que necesario cuando en los dos últimos días de la semana pasada murieron alrededor de 130 personas en diversos ataques. Especialmente violento fue el atentado del sábado pasado, en el que murieron 50 personas y 75 resultaron heridas al explotar un coche bomba conducido por un suicida en plena celebración de un funeral de un jeque chií. Aunque también lo fueron los dos atentados que tuvieron lugar el viernes pasado, en los que otros dos suicidas hicieron saltar por los aires sus cargas explosivas en el interior de dos mezquitas chiíes en Janakin, en el Kurdistán iraquí, matando a más de 70 personas e hiriendo a otras 100. Por su parte, la violencia contra las tropas de ocupación también causó víctimas del lado de las tropas estadounidenses. Tras la semana pasada, la cifra de militares muertos en Iraq es de 2089, según la organización independiente, Iraq Coalition Casualities. El lunes pasado, la UNAMI, la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Iraq, presentó su último informe en el que lamenta “el hundimiento de la ley y el orden” que vive el país. El mismo día, el Ejército de EE.UU. perdía dos marines en Ubayi, en la región fronteriza con Siria. Desde los primeros días de este mes, 2.000 militares, 1.500 del ejército estadounidense y 500 del iraquí, luchan contra los insurgentes armados presentes en la zona. Se trata de una “operación masiva”, como prefiere denominarla la UNAMI, que no difiere tanto de aquella que protagonizaron las tropas estadounidenses en Faluya hace un año. Precisamente sobre esa operación, el Pentágono aclaró las incógnitas que levantó el reportaje de la televisión italiana Rai en el que se afirmaba que Estados Unidos utilizó fósforo blanco, un arma química prohibida por el III Protocolo del Convenio de 1980 sobre armas convencionales. “Nuestro Ejército lo utilizó para crear pantallas de humo”, dijo el miércoles pasado Bryan Whitman, el portavoz del Pentágono. Inmediatamente después, resaltando lo útil que resulta el fósforo blanco para generar humo, el Gobierno británico reconoció que también ha utilizado esta sustancia en el territorio iraquí.