CRISIS AÉREA
Swissair sale a flote con la ayuda del Gobierno suizo
Por Gema Diego
2 min
Economía08-10-2001
Los deseos de expansión en nuevos mercados de la compañía aérea Swissair la han conducido a la crisis. La compra de pequeñas compañías en el extranjero ha aportado a la aerolínea suiza más pérdidas que ganancias, y la incertidumbre por los atentados en Estados Unidos ha agravado su situación.
Los dos principales bancos de Suiza, UBS y Crédit Suisse, han rescatado a Swissair a través de la adquisición del 70,35 por ciento de su filial Crossair. UBS y Crédit Suisse han desembolsado 173,3 millones de euros (unos 29.000 millones de pesetas), y llevarán a cabo un plan de salvamento concediendo créditos a Crossair. La idea es que la filial se haga cargo de Swissair, conjugando el prestigio de una compañía con solera con la modernidad y los beneficios. Pero a pesar de la ayuda de los dos bancos, Swissair se vio obligada a suspender su cotización en bolsa y sus vuelos durante dos días. Los proveedores de combustible no se fiaban de la solvencia de la compañía, y se negaron a abastecerla hasta que UBS y Crédit Suisse adelantaran parte del dinero prometido. La cancelación de vuelos afectó a unos 38.000 pasajeros en todo el mundo. A la imposibilidad de volar se unió un desplome en la bolsa. Las acciones perdieron en un día el 84,17 por ciento, con lo que el valor bursatil de la compañía se desinfló desde los 348 millones de euros (57.900 millones de pesetas) hasta los 82,65 millones de euros (13.750 millones de pesetas). El Gobierno suizo tuvo que auxiliar a Swissair inyectándole 300 millones de euros (50.000 millones de pesetas) para evitar que los aviones se quedasen más tiempo en tierra y aumentasen las pérdidas de la compañía. Ahora, Swissair tiene que solventar el problema con el Gobierno belga por su participación en la pequeña aerolínea Sabena, en crisis desde hace años. La compañía suiza prometió al primer ministro belga, Guy Verhofstadt, que entregaría 133 millones de euros (22.130 millones de pesetas) para salvar a Sabena de la quiebra. Pero ahora se niega a pagar esta cantidad, escudándose en su difícil situación propia. Verhofstadt ha avisado que reanudará el proceso judicial contra Swissair para que ésta cumpla sus compromisos.