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MEDIO AMBIENTE

Un país que tiene sed y se quema con la subida del termómetro

Por Mar GarcíaTiempo de lectura2 min
Sociedad05-06-2005

El cambio climático se hace presente cada verano en España: suben las temperaturas, sigue sin llover y el fuego arrasa miles de hectáreas. Este año, se destinarán 371 millones de euros para paliar los efectos de la sequía que ya está dando sus primeros pasos.

La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, ha hecho un llamamiento para que se haga un "uso responsable del agua" ya ante un periodo estival "complicado". Medidas como esta, forman parte del Plan Verano que el Ejecutivo ha puesto en marcha tras ser aprobado en el Consejo de Ministros. Más de la mitad del equipo gubernamental -Ministerios de Presidencia, Interior, Trabajo, Industria, Sanidad, Medio Ambiente, Asuntos Exteriores, Fomento y Agricultura- trabajarán conjuntamente a las órdenes de una comisión interministerial. La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, destacó que, en el marco de este plan trabajarán más 9.000 agentes de la Guardia Civil y funcionarios para incrementar la seguridad en carreteras; 5.000 personas y cerca de 60 aeronaves para luchar contra los incendios forestales; más de 12.000 inspecciones para luchar contra la economía irregular; refuerzo de atención a mayores; promoción de campañas de sensibilización de agua y energía y prevención de enfermedades. Uno de los puntos fuertes de este nuevo plan es la prevención de los incendios forestales, que en los últimos diez años han aumentado un 48 por ciento. El número de incendios que se han registrado en España durante los primeros cuatro meses del año se eleva a 9.394. Este aumento además coincide con una situación de sequía que está dejando a España con un mínimo histórico en el registro de cuencas hidrográficas. Según los datos provisionales del Ministerio de Medio Ambiente, el número de incendios (conatos e incendios que arrasan más de una hectárea) del primer cuatrimestre supera en un 53,25 por ciento el de los incendios que se registraron el mismo periodo del pasado año. Así mismo, el número de incendios en los que se ha quemado más de una hectárea (3.930) es también superior a la media del decenio (3.130) y al dato del primer cuatrimestre del pasado año (2.831). La superficie forestal arrasada en lo que va de año asciende a las 36.696 hectáreas a las que hay que sumar 7.428 hectáreas de superficie arbolada, 26.347 hectáreas de matorral y monte abierto y 2.916 hectáreas de pastos y dehesas. Esta situación es una consecuencia más del calentamiento global del planeta que cada día que pasa continúa expuesto a la emisión de gases, a la deforestación o a la tala indiscriminada. Según un informe presentado por la Oficina Española de Cambio Climático del Ministerio de Medio Ambiente, a finales de este siglo se espera que las temperaturas aumenten hasta siete grados centígrados en verano y cuatro en invierno, mientras que las lluvias y los recursos hídricos se reducirán. Los índices de peligro de incendios forestales aumentarán ante el incremento de temperaturas y falta de aguas, así como una prolongación de la duración media de la temporada de peligro.