IRAQ
La violencia acompaña al cambio político en Iraq
Por Álvaro Leal
2 min
Internacional10-04-2005
La violencia continua en Iraq. Los atentados rebeldes, el secuestro y asesinato de funcionarios, soldados y predicadores no dan tregua en una semana marcada por la presentación del nuevo parlamento iraquí y las manifestaciones contra la ocupación.
Más de 80 personas han fallecido en los diversos incidentes y ha habido un gran número de heridos. Bagdad, Mosul y el denominado triángulo de la muerte fueron los escenarios de los trágicos sucesos. Estos hechos oscurecieron el nombramiento del nuevo presidente del Parlamento y la manifestación contra la ocupación, que transcurrió pacíficamente. Desde el pasado martes el ruido de las bombas no ha dejado de atormentar los oídos iraquíes con una violencia que no cesa. El general Yalal Mohamed Saleh, destinado en el Ministerio del Interior, fue secuestrado en Bagdad junto a varios de sus guardaespaldas por un numeroso grupo de hombres armados. El mismo día, la explosión de dos coches bomba en la ciudad causaba la muerte de dos personas y seis heridos. El primero, dirigido contra la policía iraquí, estalló en el barrio de Amariya. El segundo, en el barrio de Al Dura, causó la baja de un soldado estadounidense. Cerca de Iskandariya unos insurgentes vestidos con uniformes de policías iraquíes hicieron saltar por los aires una mezquita chií. Al menos siete insurgentes murieron el miércoles en la ciudad de Mosul en distintos enfrentamientos con las fuerzas de Estados Unidos. El jueves los cadáveres de 11 civiles iraquíes, trabajadores de una base estadounidense, fueron localizados en la ciudad de Ramadi con impactos de bala en la cabeza. Otros 12 civiles resultaron heridos en un atentado suicida en Tall Afar, en el noroeste de Iraq. Un grupo de hombres armados mató a tres policías que viajaban en una caravana en la localidad de Samarra. Un coche bomba contra un control militar en Suleiman Beik causó la muerte de tres guardias nacionales iraquíes y dos civiles, además de herir a catorce personas. Al caer la noche, tres pistoleros enmascarados mataron a un funcionario del Ejército iraquí, el mayor Mahmoud Hassan al Yassiri, en la ciudad de Basora. El pasado viernes el pueblo iraquí se movilizó en las manifestaciones contra la ocupación estadounidense. El día del segundo aniversario de la caída de Bagdad a manos de las tropas estadounidenses, unos desconocidos armados asesinaron a uno de los principales asesores del clérigo radical chií Muqtada Al Sadr, Fadel Al Sahawaad. También, en Kirkuk, unos camiones cisterna fueron alcanzados por un misil RPG que mató a uno de los conductores, además de herir a seis personas. Además cuatro niños fallecieron en la capital al estallar una bomba escondida entre la basura. El sábado, 15 policías murieron en una emboscada de la insurgencia en la ciudad de Latifiya, al sur de Bagdad. Poco después de ese ataque, la televisión qatarí Al Yazira daba cuenta del asesinato a tiros de diez conductores iraquíes en la ciudad de Heet al oeste de Bagdad. Para cerrar la sangrienta semana, en Mosul, al norte de Iraq, dos personas murieron y cuatro fueron heridas por la explosión de un coche bomba.