La Cumbre sobre terrorismo, llena de grandes propósitos
Por Susana Mendoza
2 min
Internacional13-03-2005
La cooperación internacional y la importancia de la democracia como elementos indispensables para combatir el terrorismo fueron los argumentos principales de los participantes en la pasada Cumbre Internacional sobre Democracia, Terrorismo y Seguridad.
Con la asistencia de más de 300 periodistas de todo el mundo y la de 23 ex gobernantes y jefes de Estado, el Palacio de Congresos acogió del 8 al 10 de marzo a los conferenciantes. Durante este periodo se debatió acerca de las posibles raíces del terrorismo y la mejor forma de combatirlo. La Cumbre fue organizada por el Club de Madrid, asociación independiente cuyos miembros son 56 ex jefes de Estado. El club, que fue fundado en el 2001, después de los atentados del 11-S, tiene como objetivo promover la democracia en el mundo y ayudar allí donde peligre. La Cumbre, partiendo de la idea del Club de la amenaza a la democracia que supone el terrorismo, fue una estupenda ocasión para reunir a más de 200 expertos en la materia, líderes políticos y religiosos en un mismo sitio para discutir y debatir sobre este asunto, en el que han trabajado durante varios meses. Entre las paredes de mármol del Palacio de Congresos se escucharon declaraciones como las de Kofi Annan, secretario general de la ONU, que recriminó duramente cualquier tipo de tortura, en velada alusión a Abu Ghraib. También hubo recriminaciones a los países desarrollados por eludir la ayuda a los países en desarrollo, ya que en resumen de los conferenciantes, es ahí donde más peligran las democracias. El ambiente que reinó durante los tres días fue sobre todo de esperanza. Esperanza de que las recomendaciones y los análisis, de que el esfuerzo de varios meses dé sus frutos y se pueda prevenir, cuando no paliar, este problema global. Como resaltaban algunos ex gobernantes, lo único positivo que han tenido los atentados del 11-S y 11-M, es que han conseguido unir a multitud de países en un esfuerzo común, tanto los que llevaban décadas sufriéndolo, como los que no. Se han dicho muchas cosas, todas de grandes propósitos y verdaderamente en el ánimo de los asistentes se intuían los deseos de cooperación y ayuda mutua, pero habrá que esperar a la siguiente Cumbre para ver si sus recomendaciones han caído o no en saco roto.