ANÁLISIS DE LA SEMANA
Y los niños ¿qué?
Por Almudena Hernández
2 min
Sociedad27-06-2004
Una ley va a defender a las mujeres víctimas de la violencia que sobre ella ejercen sus compañeros, los hombres. Ésa ley ha sido reconocida públicamente por el Gobierno como discriminatoria. Las leyes se hacen, o se deberían hacer, para defender al débil. No todas las normas persiguen este objetivo. Sí el contento popular de los que más gritan. Pero, en ocasiones, los débiles quedan desamparados, silenciados en este mundanal ruido, apartados al lado del olvido. Los niños no tienen ni voz ni voto. Y, sin embargo, son víctimas de la violencia doméstica o contra la mujer o maltrato de género, como quiera llamarse. Pero, además, los niños son muchas veces el instrumento que el maltratador usa para hacer daño a su víctima. Y casi nadie quiere saber que el niño lleva sobre sí la cruz de las secuelas de haber presenciado violencia en su propia casa. Y los niños ¿qué? Los niños no pintan nada hasta que dejan de serlo según la norma establecida, es decir: a los 18 años. Los niños no son asunto ni de pobres ni de ricos, ni de los que están ni de los que quieren quedarse. Sin embargo, son un gancho fácil para anunciantes de productos de consumo. La sociedad no quiere ser valiente y valorarlos con la importancia que merecen. No se tienen niños por el trabajo, por el ansia de ascender puestos para poder comprar ese capricho; o porque no se cobra los suficiente como para tener atiforrada la casa de tantas cosas que habrá que cambiar dentro de tres años. A la sociedad le hace falta ser valiente, tirarse a la piscina y apostar por los niños. Pero, primero, acordarse de ellos, no cuando ya no tenga remedio y se sientan tan solos que estén perdidos en cualquier mundillo oscuro.
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Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo