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SIN ESPINAS

ZP es imbécil

Fotografía

Por Javier de la RosaTiempo de lectura3 min
Opinión16-02-2004

Además, en toda la extensión de la palabra. Alelado, escaso de razón, flaco, débil. Imbécil es el calificativo que se aplicaba inicialmente al deficiente físico, en el que "bécil" significa "soporte" con la misma raíz que báculo, bastón. El imbécil era, por tanto, el que carecía de suficiente soporte por sí mismo y necesitaba un bastón. Luego se empezó a llamar imbéciles a los reyes o jefes tribales que habían perdido el cetro de mando que se les había otorgado para ejercer el poder y soportar cualquier adversidad. Es decir, que habían perdido la autoridad ante sus súbditos y eran incapaces de sostenerlo con dignidad. Ni que decir tiene que este adjetivo es aplicable a los gobernantes, e incluso a aquellos que aspiran a gobernar aún carentes de todo talento o capacidad para hacerlo. Es el caso de ZP, cuya ceguera intelectual se suma a su incapacidad para crear buenos equipos y rodearse de personas solventes. Tal vez nos merezcamos una España mejor, como reza el lema de su campaña. Sin embargo, lo que es seguro es que en España nos merecemos un partido de la oposición mejor y más fuerte, que iguale la contienda y que haga de contrapoder junto a los medios de comunicación. Hace un par de semanas, escribí que, a pesar de su demostrada incapacidad, ZP me parecía un tipo elegante que había hecho de las buenas maneras su valor más respetable. Sin embargo, con sus críticas electoralistas a la Pastoral de la Iglesia y al modelo de familia tradicional y con su opinión sobre la investigación con células madre embrionarias sólo puedo añadir que ZP es idiota. Idiota es, en su origen griego, aquel que se ocupa antes de sus intereses privados que de los asuntos públicos. Sólo así se pueden entender declaraciones tan lamentables como esta: «no toleraré que nadie imponga sus creencias para provocar retraso en nuestro país» en relación con la investigación de células madre embrionarias. Es imposible decir tantas tonterías en una afirmación tan breve. Primero: crear embriones -ya sea por clonación asexuada o fecundación sexuada tradicional- para extraer sus células madre y después matarlos es un asesinato. Esto no depende de una creencia porque es una evidencia científica. Otra cosa es que Zapatero considere, sin fundamento alguno, que un embrión de ser humano no es un ser humano. Por tanto, eso será siempre una creencia u opinión de Zapatero. Segundo: Zapatero dice que no tolerará que nadie imponga sus creencias. Lo que es lo mismo que decir que él impondrá las suyas, debido a que hemos concluido que la idea de Zapatero no es mas que una mera creencia sin sustrato científico. En rigor, Zapatero ha dicho con esa estúpida afirmación que, si llega a gobernar, evitará que se imponga un hecho para imponer él su creencia y exigir que se produzcan embriones humanos. Embriones que después de ser usados como «cobayas» serán destruidos. Más claro: mejorar supuestamente una vida humana -está por demostrar- a costa de acabar con otra a la que no se le garantiza ni si quiera ese derecho. Sobre todo cuando el proceso de investigación hasta saber si es posible que las células madre funcionen para curar enfermedades puede investigarse con mamíferos. A esto, Zapatero le llama progreso y a lo contrario retraso. Zapatero ni se conoce a él ni conoce al hombre; y este imbécil pretende gobernar un país.

Fotografía de Javier de la Rosa