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CRÓNICAS DEL ESPACIO INTERIOR

Preguntas y respuestas

Fotografía

Por Álvaro AbellánTiempo de lectura2 min
Opinión02-11-2003

“¿Qué le parece la mujer que ha escogido el príncipe Felipe como esposa?”, preguntaban por las calles los reporteros. ¡Pues qué les va a parecer!: “Una buena chica”, “me parece bien, les deseo que sean felices”, “parece una chica muy profesional y muy guapa”, “me alegro por los dos”... Este tipo de respuestas, a quienes les toca vivir las preguntas desde dentro -profesores universitarios, periodistas, etc.- pueden darnos la impresión de que proceden de personas poco preparadas sobre el tema, o demasiado atrevidas, o incluso superficiales. Maticemos: esas respuestas, de hecho, lo son. Lo que NO quiere decir que lo sean las personas que responden. Sencillamente, no es la pregunta apropiada, ni a la persona justa, ni en el momento oportuno. Primero, porque no somos quienes para valorar hondamente la decisión de casarse de dos individuos a los que no conocemos personalmente. Segundo, porque la mayoría de las personas nunca ha tenido por qué pararse gravemente a reflexionar -de forma comprometida y existencial- sobre la conveniencia o no de determinados perfiles humanos para el oficio de reinar. Tercero, porque el hecho de que salga por la tele no convierte a la elegida por Don Felipe en una persona sobre la que sepamos lo suficiente como para valorarla como reina, y aún menos cuando no se cumplen ni 24 horas desde el comunicado oficial. El referente nacional para estos temas de bodas reales como asuntos de Estado, Jaime Peñafiel, ha sido incapaz de formular una postura concluyente. ¿Paradójico? Creo que no: sencillamente argumenta con prudencia -o sin la vergüenza torera que al español de la calle le hace contestar sobre temas que no domina- que aún no conoce lo suficiente a Leticia Ortiz como para responder con cierto criterio. Quizá sea pedirnos demasiado a los españoles que callemos cuando no sepamos de algo. Qué sería de nosotros los columnistas, que somos los más especialistas entre los especialistas en esto de opinar sin criterio. Lo sí es de justicia es que los periodistas formulen las preguntas adecuadas, de la forma adecuada, a las personas oportunas. Sacar siempre el micro a la calle puede ser entretenido o dar audiencia, pero no siempre es informativo y nunca representativo -pues la muestra no es científica- y suele generar, de hecho, más sombras que luces.

Fotografía de Álvaro Abellán

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Doctor en Humanidades y CC. Sociales

Profesor en la UFV

DialogicalCreativity

Plumilla, fotero, coach