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EL CONTRAPUNTO

Las notas

Por Juan Emilio MaílloTiempo de lectura2 min
Opinión02-07-2001

Juan Emilio Maíllo.- Acaba el curso y llega el momento de poner las notas. Algunas ya han salido, caso de las de la política, donde se ha celebrado el examen final, el Debate sobre el estado de la Nación. Dicen los analistas políticos que Zapatero estuvo bien en el fondo, pero no en la forma. Dicen también que Aznar estuvo bien, sobre todo en las replicas. Y al fin y al cabo, como lo que se debate es el estado de la Nación y no el de la oposición, vamos a empezar por Aznar, que para eso es el presidente. El primer discurso de Aznar, que superó la hora de duración, fue flojo, anodino, aburrió a todo el mundo, no dio noticias, no habló de lo real, sino de lo que vendrá en el futuro, mucho de lo cual ya se había anunciado bastantes veces. Habló de reforma del IRPF en el 2003. ¡Menuda novedad! Hace año y medio que lleva diciendo lo mismo. Habló de eliminar el Impuesto de Actividades Económicas (IAE), pero no dijo cómo va a sufragar la reducción de ingresos de los Ayuntamientos. Habló del País Vasco, pero ni una palabra de culpabilidad, de error, de fallos. Entonces, ¿a qué vienen las críticas a Zapatero, sin decir nada de Aznar? Está claro que el Gobierno paga a más periodistas que la oposición (RTVE, El Mundo, Abc, Onda Cero, Antena 3). Es cierto que Zapatero estuvo mal en las replicas y convirtió lo que era una buena anécdota (el desastre que de Internet y la tecnología ha hecho este Gobierno) en el centro de las mismas, pero de ahí a sentenciar que debe irse a casa creo que va un abismo. Eso sí, mientras el Gobierno siga controlando casi todos los medios, y los que no controla se enfaden con Zapatero por no mentar a Piqué, el líder del PSOE lo lleva claro. Por lo demás, Aznar eludió totalmente el envite a Educación que le hizo Zapatero. Después de reconocer con franqueza que la educación está fatal, el presidente no tuvo tiempo en ninguna de sus replicas para devolver el golpe de Zapatero. Pero además de Zapatero hubo más debate. Hubo debate con Llamazares, y Aznar tuvo el feo, feísimo detalle, de soltarle al líder de IU que no le hablara del número de parados cuando había echado a la mitad de los trabajadores de su partido. Ese comentario, como poco, es grosero y maleducado, por mucho que haya quien piense que en la política vale todo. Y también hubo debate con Anasagasti, y Aznar desapareció, menos mal que era de noche y ya ningún Telediario, Antena 3 Noticias, Brújula... y demás tuvo tiempo de meterlo. Menos mal que fue tan tarde que los periódicos El Mundo, Abc, La Razón habían cerrado edición y no tuvieron tiempo de dejarle un hueco al portavoz peneuvista. Menos mal que la audiencia es sabia y apuesta por no escuchar determinados programas de radio. Si no, ¡qué sería de este país!

Fotografía de Juan Emilio Maíllo