Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

SIN ESPINAS

El Karma de Carmen

Fotografía

Por Javier de la RosaTiempo de lectura3 min
Opinión07-09-2003

Carma Chacón -como se pronuncia Carmen en Catalán- no tiene buen Karma. La joven y nueva portavoz de la Ejecutiva socialista me trasmite malas vibraciones. ¡Que mala pata! Mira que me ilusionó ver a José Blanco anunciando personalmente que alguien iba a sustituir su rancia presencia en eso de contar las conclusiones a las que llegan los sesudos miembros de la cúpula socialista. Justo después, saqué a relucir todas mis buenas intenciones para que ningún prejuicio pudiera nublar la buena nueva que se aventuraba. ¡Una cara fresca al frente del PSOE! No está mal, me dije. Pero reconozco que fue como cuando ves a una chica guapa en una discoteca. Te acercas para ver si es inteligente y cuando abre la boca te das cuenta que está más bonita callada. Más tarde me pregunté si estaba siendo injusto. Ya se sabe, los nervios de la primera vez que a veces nos ponen cara de estreñidos o gestos demasiado duros. Sólo esbozó una leve sonrisa que más bien parecía una mueca falsa. A lo mejor quiso parecer seca a propósito, por aquello de dar la nueva imagen de seriedad que le falta al partido. Dicen que el ascenso meteórico de esta chica dentro del PSOE se debe a otra apuesta personal de Zapatero. Con treinta y pocos años -no está bien decir la edad exacta de una mujer- es la cuota de Maragall en la ejecutiva socialista. Catalana de buena formación y notables resultados académicos, pronto se doctoró y dio clases en alguna universidad de su tierra antes de meterse de lleno en política. De familia antifranquista, asegura que entró en este fregado para ayudar a sus compañeros -imagino que a eliminar cualquier reducto de la “derechona”- ¿Verdad? Aunque alguno en tan sólo una semana ya ha dicho que está demasiado crudita, yo no creo que ese sea su principal problema. No obstante, vayamos al fondo de sus intervenciones. Comenzó de órdago hace unos meses enseñándole el credo al obispo. Como encargada de educación del PSOE le dijo a un miembro de la Conferencia Episcopal que no mintiera porque es pecado con eso de que pactó la reforma de la religión con el líder de los socialistas. El pobre obispo no entendía como después de haberla consensuado con Zapatero, él, todo su partido -menos Bono y Vázquez- y el grupo Prisa se escandalizaran tanto y montarán el pollo que montaron. Luego, su semana de jaque mate. En su primera intervención como portavoz, coincidió con el nombramiento de Rajoy, se le ocurrió decir que era indignante que el gallego dejara el gobierno para preparar su candidatura a las presidenciales. No hija, si te parece se queda en el Congreso a que lo machaquéis durante siete meses entre tú, Caldera inventándose papeles falsos y la SER llamándole el candidato de los hilillos. Toc, toc ¿Hay alguien en casa? Después salió a la palestra para llamar pelota a su compañera Cristina Alberdi. ¡Hala! Ni un respeto a las canas de una histórica del socialismo desde la transición que se peleaba por los derechos de la mujer cuando la Chacón todavía se meaba en la cama. Para terminar su gloriosa entrada ha cerrado la semana de traca pidiéndole explicaciones al Partido Popular por preferir que gane CiU a Maragall si ellos no vencen en la catalanas. Vamos a ver: CIU es centro derecha nacionalista y moderado cuando le interesa, ya ha demostrado ser un buen socio de gobierno, tiene clara su idea dentro del Estado español y los beneficios que le traería un pacto con el PP; y además puede ser clave para que Rajoy gobierne tras las elecciones de marzo, evitando así que el PNV saque frutos de un hipotética falta de mayoría absoluta tras las presidenciales. Por su parte, Maragall hace de su capa un sayo, se ríe de Zapatero, tiene una idea nacionalista casi más desviada que Artur Mas, habla de una reforma del estatuto para Cataluña -con Aragón incluida- que nos llevaría a la España medieval y en caso de no vencer por mayoría absoluta, como todo apunta, tendría que pactar con la Izquierda Republicana de Cataluña para formar gobierno. Y esos no son nacionalistas, son extremistas a lo Pilar Raola. Repito, esta Chacón no tiene buen Karma.¡Éramos pocos en el PSOE y....!

Fotografía de Javier de la Rosa