APUNTES DE BANQUILLO
Ferrero, líder...
¿y el resto?
Por Roberto J. Madrigal
3 min
Deportes07-09-2003
Juan Carlos Ferrero ha cumplido el sueño de todo jugador, ser el número uno del circuito. Lo ha hecho además en unas circunstancias teóricamente adversas, pues nunca había pasado de octavos de final en el Abierto de Estados Unidos. Pero el de Onteniente se ha crecido conforme aumentaba la dificultad del reto que se le venía encima: ganar por primera vez a Lleyton Hewitt en pista dura –algo descentrado ha andado esta temporada el australiano, también es cierto– y desbancar al número uno de la ATP, Andre Agassi. El estadounidense es, muy probablemente, el jugador más inteligente del circuito: no emplea la fuerza más que cuando es necesario, sino que con su veteranía, trata de ganar rompiendo el juego de sus rivales. Así que cuando alguien consigue ganar al de Las Vegas, es porque ha sacado a relucir sus mejores cualidades. Ferrero ha alcanzado la madurez esta temporada: al juego de fondo –propio de la tierra batida– que lo alzó a la elite, ha ido añadiendo mejoras en el resto y el saque, aspectos en los que no es el mejor del circuito, pero sí uno de los más completos. Además, el valenciano tiene una fortaleza mental al alcance de unos pocos elegidos: por eso no sorprende que haya ganado en Roland Garros y haya estado a un paso de hacer lo propio en el US Open. Le falta llegar al comienzo de la temporada en mejor forma y seguir mejorando sobre hierba para optar al Grand Slam, es decir, sumar al menos una victoria en cada uno de los cuatro grandes torneos. Ése será su mayor reto para las próximas temporadas. Sin embargo, el éxito de Ferrero no debe ocultar que el resto de la Armada ha bajado su prestación con respecto a temporadas anteriores. Con la excepción de Carles Moyà, que se mantiene en el Top Ten y ha añadido una victoria en Umag (Croacia), ningún jugador español ha conseguido ganar torneo alguno desde Roland Garros. Tommy Robredo y Félix Mantilla mantienen una buena clasificación en la Carrera de Campeones, pero Albert Costa –número 24– y Álex Corretja –número 96– están en unas condiciones cuando menos dudosas de afrontar con garantías las semifinales de la Copa Davis, que están a la vuelta de la esquina. Argentina tiene un equipo temible: Guillermo Coria y David Nalbaldián llegaron a cuartos de final y semifinales, respectivamente, en el Abierto de Estados Unidos. A la mezcla de talento y fuerza de los dos primeros espadas suramericanos se unen Agustín Calleri y Gastón Gaudio, que en principio, conforman una pareja de dobles de mayor nivel que Costa y Corretja. Así que habrá que vigilar muy mucho los excesos de confianza, puesto que la tierra batida no es una ventaja contra los argentinos, para evitar un disgusto jugando en Málaga. El número uno de Ferrero es un buen síntoma, pero el tenis español debe asegurar su buena salud y demostrar que la Davis del 2000 no fue un accidente. Si se llegara a la final, tanto Australia como Suiza no son dos rivales tanto mejores como para no aspirar al título.
