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CUMBRE SIDA

Diferentes países, diferentes maneras de entender el sida

Por Javier BragadoTiempo de lectura1 min
Sociedad30-06-2001

El virus del sida no entiende de fronteras y se ha extendido por todo el mundo. Sin embargo, los países perciben el problema de esta enfermedad según los diversos grados en que se ven afectados. De este modo, los estados africanos han aprovechado la cumbre de la ONU para lanzar un SOS.

El más expresivo fue el presidente de Nigeria, Olesegun Obasanjo, quien anticipó que "la población de nuestro continente corre el riesgo de morir exterminada. El futuro de África es desolador, y el acceso a las medicinas es tan sólo una parte del problema. El hecho innegable es que, con la fragilidad de nuestras economías, no podemos combatir una epidemia de esta magnitud". Desde Estados Unidos se ha dado un paso adelante en el tratamiento de esta enfermedad. Han retirado la demanda que presentaron ante la Organización Mundial de comercio (OMC) contra Brasil por fabricar genéricos -fármacos baratos sin marca- contra el sida. Esto permitirá que otros países pobres, como Suráfrica, importen de otros países pobres fármacos sin pagar la patente. De hecho, el propio acuerdo de la OMC en el que se basaba Estados Unidos recogía dos posibilidades de excepción: la "licencia obligatoria" que permite producir fármacos por razones urgentes de salud pública -a la que se pretendía acogerse Brasil- y la opción de importaciones paralelas, es decir, la compra a terceros países -caso de Suráfrica-. Por su parte, los países islámicos, liderados por Egipto, se han opuesto a la mención explícita de los grupos de riesgo de la enfermedad en la Declaración de Compromiso contra el sida firmada por los países presentes en la cumbre. Se amparan en sensibilidades sociales y culturales y han propuesto cambiar en el documento "hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres, los profesionales del sexo y sus clientes, los usuarios de drogas inyectables y sus parejas" por "formas irresponsables de comportamiento sexual". Aunque pueda parecer un detalle nimio, según Pilar Estébanez, representante de Médicos del Mundo, en esta declaración deben incluirse los grupos de riesgo, o "no tendrán acceso a los tratamientos".

Fotografía de Javier Bragado