ANÁLISIS DE CULTURA
'Nerudas' en España
Por Marta G. Bruno
2 min
Cultura18-06-2014
Las visitas al Hay Festival se convierten cada año en una nueva oportunidad para aunar historia y literatura, aunque ambas son complementarias, necesarias. El ambiente encantador de las calles más viejas de Segovia, el barrio judío, los detalles que demuestran que antes del Ipad y Twitter existía un prestigioso sistema de canalización del agua. Los romanos nos superaban en inteligencia práctica, económica y duradera. En unos siglos no habrá ni rastro del tipo de ordenador en el que estoy escribiendo este artículo, si eso algún coleccionista con principio de síndrome de Diógenes tendrá uno en su poder. Pero las cifras corren y el puente romano de esa ciudad singular sigue imperando perenne sobre las calles empedradas de la ciudad, soportando el hielo y la nieve en invierno, ese sol penetrante en verano, ese clima soportable pero intenso. Una ciudad que aúna culturas, que guarda restos de todas, que soportó ataques sin éxito. Y es cada año ese ambiente protagonista de un embrujo el que reúne a los mejores escritores, o al menos los más conocidos, del mundo hispano. Y si hay algunos cuyo renombre ha hecho perder ese carácter especial, como es el caso de Mario Vargas Llosa, otros no venden libros como churros, pero su poesía es tan profunda como su alma. Y como cada año se aprende algo de esta cita tan especial, el último broche fue para Caballero Bonald. No solo su poesía, sino su discurso, un cántico de homenaje a la España del siglo XX. Muchos no habrán leído nada sobre él. Su última publicación, Memorial de disidencias, es cuanto menos recomendable. Se puede estar de acuerdo, o no, pero es la línea de la vida, a veces recta, otras serpenteante, la que moldea almas tan profundas como la de este escritor proveniente de ese Jerez tan embriagador como muestra de la pobreza que sí existe en este país. Como la que Bonald vivió, como la que la Generación del 50 dejó escrita con pluma. Del existencialismo al paradigma social, de los versos escritos con manchas de alcohol, de vicio nocturno, a la reflexión que otorga la vejez. Pocos serán como él porque sólo desde la distancia de la edad se pueden apreciar las carencias del presente. Y él habla de desconexión actual del mundo, de insolidaridad. Cuánta verdad.
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Marta G. Bruno
Directora de Cultura de LaSemana.es
Licenciada en Periodismo
Estudio Ciencias Políticas
Trabajo en 13TV
Antes en Intereconomía TV, La Razón y Europa Press