IMPRESIONES
Entre las europeas y la Champions
Por Álvaro Abellán
2 min
Opinión22-05-2014
Parece que la noticia más importante de las Europeas ha sido el desliz supuestamente machista de Miguel Arias Cañete después de su derrota en un debate televisado que no vio nadie. Cuando repasé el análisis político que ambos partidos mayoritarios hicieron del debate y del desliz del candidato popular, no puede sentir sino ridículo y vergüenza ajena. Primero, por el planteamiento anecdótico y superficial de unos políticos que nos tratan como imbéciles. Segundo, por el gusto con que los periodistas comentan el asunto, como especialistas del chanchullo mediático y sin capacidad crítica alguna. Tercero, porque en estas elecciones Europa y nuestra situación en la unión parece ser lo de menos para todos. Estoy cansado de escuchar que tenemos los políticos que nos merecemos. Es como decir que la culpa de la crisis es nuestra porque hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Es decir: es una generalización injusta que desplaza responsabilidades muy concretas –con nombres y apellidos– hacia un impersonal anónimo –decir “todos” es como decir “nadie”–. Yo creo que los españoles no nos tomamos muy en serio el tema de las elecciones europeas porque nuestros políticos no nos invitan a hacerlo. Son los primeros que usan estas elecciones para cualquier cosa menos para hablar del lugar de España en Europa. Si ellos no son serios, no pueden pretender que les tomemos en serio. Ni que votemos en serio. Algún cínico dirá que nos interesa más el fútbol que Europa y tendrá razón, pero confundirá las causas. Porque la causa no es que los españoles seamos tontos. La causa es que todavía sabemos reconocer lo bueno y a los buenos de lo malo y los malos. Y si nuestros políticos son muy malos, nuestro fútbol es muy bueno. Si nos avergonzamos de sacar a pasear por Europa a muchos de nuestros eurodiputados, estamos orgullosos de exportar a nuestros futbolistas. Sé que en las elecciones europeas nos jugamos mucho más que en la final de la Champions League. Sé que la política es más importante que el fútbol. Pero tengo pocas esperanzas en los políticos que se enfrentan el próximo domingo y mucha confianza en los futbolistas que combatirán en buena lid el sábado.