ANÁLISIS DE SOCIEDAD
No vaya a resultar...
Por Almudena Hernández
1 min
Sociedad18-06-2013
Pues resulta que el cardenal Jorge Mario Bergoglio lleva tres meses como papa, y que el papa emérito Benedicto XVI es su vecino en el Vaticano. Pues también resulta que han salido juntos en la atípica foto y que, en este tiempo, se ha podido ver que hasta el pontífice alemán no era tan malo como se decía, ni el argentino tan progre como otros auguraban. Como hay tantos estilos de vivir como individuos (con o sin el anillo del pescador), no es de extrañar que también se imponga la personalidad cuando un sujeto (de carne y hueso, como todos) se enfrente a un cometido, aunque éste sea un pontificado porque al mismísimo Espíritu Santo se le ha metido entre ceja y ceja. Tal cual: el que tenga oídos, que oiga. Otra cuestión es que el Papa tenga que rendir cuentas a Dios y no a ese común de los mortales que está más pendiente de las anécdotas de Francisco que del fondo de sus mensajes. Pero resulta que parece que, como decíamos, Dios pinta algo en todo esto. Y que hasta por Twitter, por donde husmea todo hijo de vecino, campa la Buena Noticia. Y resulta que respecto a Ella caben pocas relatividades. Así que aunque Francisco lleve tres meses como Papa, resulta que es una buena excusa para pensar que quizás merezca la pena prestarle un poquito atención, con la condición de perder la batalla de los titulares, los estereotipos y los prejuicios. No vaya a resultar...
Seguir a @AlmudenaHPerez

Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo