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ANÁLISIS DE SOCIEDAD

Sin tetas sí hay paraíso

Fotografía

Por Almudena HernándezTiempo de lectura2 min
Sociedad22-10-2012

Tal cual, como lo leen: "Sin tetas también hay paraíso". Si no, que se lo digan a las mujeres que han visto cambiar la anatomía de sus pechos, de sus senos o de su busto (o como demonios quieran decirlo de fino) por causa del maldito cáncer. Sí, así también, tal cual y con todas las letras: cáncer. El dominio de cualquier cosa comienza llamándola por su nombre. Y el cáncer no es "esa larga y penosa enfermedad" que es tabú a los ojos de una sociedad que tiene mucho pudor para muchas cosas y muy poca vergüenza para otras. Por ejemplo, se celebra el Día Mundial contra el Cáncer de Mama y aún cuesta quitar cierto velo a algunas mentalidades que, sin embargo, son más abiertas de miras para aceptar un top-less por mucho que dañe la vista y la moral. Hemos dejado de ruborizarnos ante los pechos desnudos pero no sabemos cómo dirigir la palabra a una persona que tiene cáncer. Y, lo que es peor, desconocemos cómo prevenir la enfermedad, cómo tratar a quienes la padecen y no movemos un dedo para aportar un pequeño grano de arena para combatirla. Hay muchas reflexiones que aún necesitan un buen sostén con o sin cruzado mágico para mantenerse en este mundo de dobles morales y estética diez a lo Victoria´s Secret. Estos días decenas de sujetadores tuneados han decorado el gimnasio del barrio. Había razones de peso para subir la autoestima y quemar calorías: perderle la vergüenza a hablar del cáncer de mama y rendir homenaje a esas mujeres valientes que le plantan cara al cáncer. Y prevenir, que en muchos casos es curar. Y, ojo, también para ellos: que no se debe olvidar que el cáncer de mama también afecta a los varones. Fuera tópicos. En el gimnasio había sujetadores de todas las tallas, modelos y colores. Algunos llevaban prendidos nombres femeninos en papeles de oficina, otros lacitos rosas, más de uno estaban adornados con abalorios o lentejuelas... Varios llevaban, simplemente, frases de ánimo. Por falta de tiempo y exceso de excusas esta periodista no añadió el preciado trofeo a la decoración de las instalaciones deportivas, pero sí pensó en ello, en bordar, aunque fuese de forma imaginaria, un lema en la ropa interior: "Sin tetas sí hay paraíso". Sí, tal cual, como se lee: "Sin tetas sí hay paraíso". Porque hay quienes no las tienen y son tan mujeres como el resto. Porque la vergüenza está para arrepentirse de lo que realmente lo merece y el cáncer acaba donde empieza la dignidad. Y para mantener firme esta cualidad no hace falta ningún wonderbra.

Fotografía de Almudena Hernández

Almudena Hernández

Doctora en Periodismo

Diez años en información social

Las personas, por encima de todo