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IMPRESIONES

Educación: más pasta y peores resultados

Fotografía

Por Álvaro AbellánTiempo de lectura2 min
Opinión25-09-2012

La Educación es demasiado importante para nosotros. Es, también, asunto estratégico para el control político. De ahí que resulte difícil formarnos un juicio ponderado y libre de ideologías sobre este tema. Les recomiendo la lectura del informe Panorama de la Educación, indicadores de OCDE 2012 para España. No contiene todas las respuestas, pero ofrece datos interesantes. Primero: las pruebas externas y estandarizadas mejoran notablemente la calidad de la enseñanza, al menos conforme a los criterios que mide el informe PISA. Según los datos, esto de recuperar la reválida puede incrementar la calidad hasta en 16 puntos, situándonos por encima de Francia, Reino Unido e Italia. Segundo: el gasto público por alumno en España es un 21 por ciento más alto que en la media de la UE-21 y la ratio de alumnos por profesor está por debajo de la media europea. Sin embargo, la calidad de nuestra enseñanza pública está por debajo de esa media: los profesores europeos, con menos gasto y más alumnos por profesor, educan mejor que los españoles. Estos datos, sin embargo, no son lo decisivo. No son los sistemas educativos ni las leyes las que forman. En el mejor de los casos, sistemas y leyes deforman poco. Formar, lo que se dice formar, sólo forman las personas. El informe PISA puede decir si más o menos personas a determinada edad han aprendido que 2+2=4. Pero saber sumar, aunque ayuda, no hace fuertes, ni creativas, ni eficaces ni maduras a las personas. Y ni el informe PISA ni las leyes, ni los sistemas educativos pueden evaluar, crear o fomentar lo que realmente necesitamos. Los distintos gobiernos, ¿por desconfianza o por voluntad de dominio? han centrado todas las reformas en los contenidos, las metodologías y la evaluación, olvidando la figura del profesor, por no hablar de su singularidad, su creatividad, su experiencia y su personalidad. Sus políticas han creado a profesores standard que emiten contenidos standard con metodologías standard para formar alumnos standard. Los diversos itinerarios educativos son como las diversas fundas del iPhone: también standares. Frente a ese panorama, los alumnos, que son alumnos pero no imbéciles, o salen corriendo o retiran toda la confianza y la autoridad que tal vez un día depositaron en sus profesores. Renovar la educación pasa por rescatar la figura del maestro; lo que pasa por reparar su autoridad; lo que implica confiar en su criterio y otorgarle poder y libertad para formar a los alumnos. Luego, que un organismo independiente evalúe el aprendizaje de los alumnos… lo que indirectamente es evaluar a su profesor. Sólo entonces reconoceremos a los mejores maestros y quedarán desarmados y sin excusas los mediocres. Sólo desde la libertad responsable se puede formar en una libertad responsable.

Fotografía de Álvaro Abellán

$red

Doctor en Humanidades y CC. Sociales

Profesor en la UFV

DialogicalCreativity

Plumilla, fotero, coach