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SIN CONCESIONES

Grecia, Portugal y España

Fotografía

Por Pablo A. IglesiasTiempo de lectura2 min
Opinión18-06-2012

Grecia y Portugal. Son los apestados de Europa. Son los feos con los que nadie quiere bailar en el parqué financiero. Son los pobres a los que la UE rescató de la ruina con 318.000 millones de euros. Pero son también los héroes de la Eurocopa de fútbol. Son los ilustres que se han colado en los cuartos de final del torneo. Grecia eliminó contra pronóstico a la poderosa Rusia, favorita en su cuarteto. Cuando pocos lo esperaban, Portugal remontó y derrotó a Holanda, actual subcampeona del mundo. Ellos también tienen derecho a alegrías, a soñar, a sentirse grandes por un día, a escribir una página exitosa en su historia en estos momentos de sacrificios e incomprensión. Para un griego, el gol de Karagounis ante Rusia es como el mito heleno de renacer de las cenizas. Para un portugués, el doblete de Cristiano Ronaldo frente a Holanda compensa que el Gobierno se quedara en Navidad con la mitad de la paga extra como puntilla a los recortes. Grecia y Portugal son el punto débil de Europa pero, de acuerdo a la mitología, el verdadero talón de Aquiles serían Italia y España. Todos juntos conforman los PIGS. Portugal, Italia, Grecia y Spain, aquellos a los que media Europa apodó en inglés como los cerdos en la década de los 90 por sus problemas económicos. Por aquel entonces, el exceso de déficit, escaso crecimiento y elevado paro dificultaba su entrada en el euro. Tres lustros después, los mismos problemas resucitan cual ave fénix y se repiten como un bucle macabro. Otra vez Grecia y Portugal, intervenidos desde 2010 y 2011 por la Unión Europea con tres inyecciones de crédito equivalentes a la mitad de su Producto Interior Bruto. No es poca cosa. Otra vez España, que acaba de recibir una ayuda de 100.000 millones para los bancos. Y otra vez Italia, sin rescate pero con un presidente tecnócrata tutelado por las autoridades comunitarias. Son los países pobres de Europa. Son los discriminados. Son los mal vistos o -mejor dicho- mal mirados, porque el ojo del vecino siempre sufre miopía por envidia y orgullo. Son países con mala reputación pero con reminiscencias de imperio. Fueron grandes en Historia, en pasión, en sueños, en valor... y todavía lo son. Un gol de Karagounis o de Cristiano Ronaldo bastan para recordarlo. España, que en 2010 atravesaba su peor crisis económica, lo demostró con el Mundial de Sudáfrica. A veces, los hombres son capaces de conseguir los mayores hitos cuando más difíciles parecen, cuando la presión es más grande o cuando las circunstancias son más adversas. Para levantarse tras una caída, sólo hay que intentarlo con una pizca de fe. Sólo hay que ponerse en pie y actuar con responsabilidad, como han hecho los griegos con la elección de Antonis Samaras. Sólo hay que creer en uno mismo y dar todo hasta alcanzar la meta. En el fútbol y en la vida.

Fotografía de Pablo A. Iglesias

Pablo A. Iglesias

Fundador de LaSemana.es

Doctor en Periodismo

Director de Información y Contenidos en Servimedia

Profesor de Redacción Periodística de la UFV

Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito