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ANÁLISIS DE INTERNACIONAL

Cristina, solo queda expropiar las Malvinas

Fotografía

Por Isaac Á. CalvoTiempo de lectura2 min
Internacional18-06-2012

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, sigue empeñada en poner sobre la mesa el asunto de la soberanía de las Islas Malvinas. Las fechas ayudan a ello, porque la semana pasada se cumplieron 30 años de la derrota del Ejército argentino frente a Reino Unido. Esta conmemoración ha servido para que la cuestión de las Falkland (así llaman a estas islas los británicos) haya vuelto a la actualidad, y con noticias interesantes. Que Argentina reclame las Malvinas no es novedoso, pero sí lo es que los dirigentes malvinenses hayan convocado un referéndum para el año 2013. Quieren que la población de la isla (donde viven aproximadamente 3.000 personas) decida el estatus político que quiere tener. El primer ministro de Reino Unido, David Cameron, se ha apresurado a apoyar la consulta popular y a pedir a la ONU que acepte el resultado de las urnas. Todo suena muy bonito y muy democrático, pero, evidentemente, el referéndum se convoca porque malvinenses y británicos saben que los resultados les van a ser favorables. Si no fuera así, otro gallo cantaría. Es normal y lógico que los habitantes de las Islas Malvinas prefieran depender de Reino Unido que de Argentina. Del mismo modo que también lo es que los gibraltareños quieran ser parte británica antes que española. En este tipo de asuntos heredados de siglos pasados, el interés político, estratégico y económico tienen un peso fundamental. Reino Unido es una de las grandes potencias mundiales y, como tal, es comprensible que no se vaya de ningún territorio salvo que no les quede otro remedio (como en Hong Kong, en 1997) o porque ya no les interese. El referéndum de las Malvinas tiene toda la pinta de ser un golpe de efecto para reforzar los lazos con los británicos e intentar obtener mayor legitimidad internacional. Sería una enorme e histórica sorpresa que la población malvinense se desvinculara de Reino Unido. Del mismo modo, también lo sería (aunque algo menos) que Naciones Unidas trabajara en serio para resolver esta cuestión. Por tanto, Cristina, lamentablemente, parece que en este asunto, ya solo queda la opción de expropiar las Malvinas. Y esta no es la solución, porque volvería a tener graves consecuencias para los argentinos.

Fotografía de Isaac Á. Calvo

Isaac Á. Calvo

Licenciado en Periodismo

Máster en Relaciones Internacionales y Comunicación

Editor del Grupo AGD