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ANÁLISIS DE INTERNACIONAL

Corea del Norte los tiene pillados por los...

Fotografía

Por Isaac Á. CalvoTiempo de lectura3 min
Internacional05-03-2012

Corea del Norte tiene a la comunidad internacional pillada por los... (dicha sea la parte). La decisión del régimen norcoreano de paralizar su programa nuclear a cambio de recibir toneladas de alimentos ha llenado de esperanza a las principales potencias del mundo. Una esperanza que, a estas alturas, cuesta entender, salvo que ahora se le dé más credibilidad a Kim Jong-un, el heredero de la dictadura comunista más férrea y hermética del planeta. Aun así, Kim, en sus pocas semanas al frente del régimen, tampoco es que haya planteado reformas. No es la primera vez que el Gobierno de Corea del Norte propone un acuerdo como el de la semana pasada. Ya se han vivido experiencias muy similares y todas han terminado de forma frustrante. Visto lo visto, no hay razones para creer que en esta ocasión no vaya a suceder lo mismo. Cuando Kim y sus gerifaltes acaben con los alimentos recibidos encontrarán cualquier excusa (o se inventarán algo) para volver a tensar las relaciones. Entonces, vuelta a empezar: avances en el programa nuclear, ensayos militares y alguna escaramuza con Corea del Sur, con quien técnicamente sigue en guerra tras el armisticio de 1953. En estos casi 60 años, hay que ver los caminos tan diferentes que han tomado dos países hermanos, separados por una contienda cruenta que los mantiene divididos por el paralelo 38. Mientras que el Norte apostó por una salvaje tiranía que ha llenado de terror y de miseria a la población (no a los dirigentes), el Sur se ha ido democratizando y desarrollando hasta ser un referente en tecnología y tener un PIB per cápita superior a los 20.000 dólares estadounidenses. Las autoridades norcoreanas saben que su programa nuclear es un as bajo la manga, que lo pueden usar a su antojo para que el régimen vaya sobreviviendo. Habrá que ver hasta cuándo la comunidad internacional está dispuesta a seguir aguantando los desafíos. De momento, parece que vuelve a haber buena voluntad y se da una nueva oportunidad a Kim Jong-un. En cualquier caso, no estaría de más que se fueran pensando otras políticas en caso de que Corea del Norte retome los planes nucleares que desarrolla desde hace años. Todas las posibilidades, ciertamente, tienen sus riesgos, y habría que compararlos con el riesgo de que los norcoreanos tengan armas atómicas, las usen o las vendan a terceros países o a grupos terroristas. Una de las opciones a barajar sería imponer sanciones que poco a poco vayan ahogando al régimen norcoreano y puedan propiciar una revolución del pueblo (aquí el peligro radica en que un gobierno acosado externa e internamente es totalmente imprevisible). Otra opción, aunque debería ser el ultimísimo recurso, está en emprender una acción militar. Esto es lo más improbable porque China y Rusia hasta ahora han sido condescendientes con Corea del Norte y se crearía un cisma en las relaciones internacionales. Además, el número de muertos sería muy alto porque la potencia bélica norcoreana (incluso sin armas atómicas) es colosal y porque Corea del Sur y Japón (aliados de Estados Unidos) están demasiado cerca del foco del conflicto.

Fotografía de Isaac Á. Calvo

Isaac Á. Calvo

Licenciado en Periodismo

Máster en Relaciones Internacionales y Comunicación

Editor del Grupo AGD