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ANÁLISIS DE INTERNACIONAL

Grecia, los intereses propios y los del grupo

Fotografía

Por Isaac Á. CalvoTiempo de lectura2 min
Internacional07-11-2011

Mucho se está hablando de Grecia durante los últimos meses. Su crítica situación financiera ha obligado a la Unión Europea a hacer esfuerzos muy importantes para evitar la quiebra de un país que lleva 30 años en el seno comunitario. Aun así, las autoridades griegas, en vez de mostrar gratitud, siguen dando quebraderos de cabeza a quienes les ayudan. No es de extrañar que haya voces que se planteen dejar caer a la República Helénica, pese a que esto tendría graves consecuencias económicas y de imagen para la UE (especialmente para alguno de los miembros) Motivos para hacerlo no faltan, ya que la actual situación griega se debe a la mala gestión y planificación desarrollada desde hace años. Además, ya se están cuestionando los datos que aportó Grecia para cumplir las condiciones de entrada en el euro. Los socios comunitarios, principalmente Francia y Alemania, se sienten defraudados por la actitud que tienen las autoridades griegas, tanto las de antes como las de ahora. Es de suponer que los gobiernos que forman parte de la Unión Europea son responsables y trabajan por el bien común. Aun así, como en todo grupo, siempre hay algunos que intentan aprovecharse de los demás. Esto es soportable cuando se da en casos muy concretos y cuando no afecta a la estabilidad colectiva. La Unión Europea siempre se ha caracterizado por la solidaridad entre sus miembros, pero en casos como el griego conviene analizar si alguno puede suponer una amenaza para el resto del grupo y si es así tomar las medidas necesarias. De momento, Grecia ya ha recibido inyecciones de capital para que pueda afrontar sus pagos y deudas más inmediatos. Ahora, está pendiente de obtener más dinero de los socios europeos para seguir cumpliendo con sus obligaciones. Aun así, cuando todo parecía que iba por buen camino, el primer ministro griego, Yorgos Papandreu, propuso un referéndum sobre el rescate acordado por la UE. Finalmente, ha desistido de la convocatoria y ha logrado un acuerdo para formar un gabinete de coalición. Las políticas internas vuelven a suponer un escollo y una demora en el funcionamiento comunitario. Este hecho no es nuevo, pero sí es uno de los principales problemas con los que se encuentra la Unión Europea, que priman más los intereses propios que los del grupo.

Fotografía de Isaac Á. Calvo

Isaac Á. Calvo

Licenciado en Periodismo

Máster en Relaciones Internacionales y Comunicación

Editor del Grupo AGD