¿TÚ TAMBIÉN?
¿Volverá la política?
Por Álvaro Abellán
2 min
Opinión04-04-2011
Parece que Zapatero se marcha, y que el país está de fiesta. Nunca escribí tanto de política desde que Zapatero fue nombrado candidato del PSOE. Nunca dejé de escribir tanto tiempo sobre política desde que fue reelegido. Quizá vuelva a hacerlo, si es que, con su marcha, logramos que vuelva a haber política. Con él hemos tenido diálogo sin verdades, talante sin escucha, libertades sin libertad, proyectos sin contenido, planes improvisados, ideología sin ideas, un plan contra el terrorismo que no perseguía a los terroristas, planes de reforma que no reforman nada, inversiones que agravan la deuda, promesas de igualdad que crean desigualdades, proyectos de empleo que han agravado el paro y varias ampliaciones de derechos que recortan los derechos de las familias y sesgan las vidas de no nacidos. Con él murió la política, porque no hay política sin diálogo, y no hay diálogo sin verdad. Con él murió el futuro, porque no hay futuro sin historia, y no hay historia sin verdad. Con él murió la esperanza, porque no hay esperanza sin amor, y no hay amor sin verdad. Con él murió la solución a nuestros problemas, porque no hay solución sin ideas, y no hay ideas sin verdad. Con él murió la unidad, pues no hay unidad sin confianza, y no hay confianza sin verdad. Con él, en fin, morimos todos un poquito, y tal vez sin él podamos volver a respirar. Pero no ocurrirá por arte de magia. Zapatero dijo en su discurso de investidura de 2004 que él no cree en los debates nominalistas, que no cree que las palabras designen realidades y que no cree, por lo tanto, que exista tal cosa como la verdad. Su frase feliz, no es la verdad la que nos hace libres, sino la libertad la que nos hace verdaderos, vino algo después. Efectivamente, la libertad de Zapatero, libertad liberada de todo sentido común, de todo sentido de la realidad, de toda verdad, le ha hecho verdadero. Verdadero desastre. Verdadero fracaso. Verdadero apestado. Si queremos que vuelva a haber política, futuro, esperanza, soluciones, ideas y unidad, tendremos que votar a políticos no sólo verdaderamente capaces, sino también capaces de verdad, cosa que en Rajoy -el único candidato a la vista- aún está por demostrar. Que es más capaz que Zapatero ya lo sabíamos, y no es difícil, pero aún no ha demostrado ser capaz de verdad. Porque los pocos discursos sólidos que ha hecho, no han sido coherentes con muchas de sus propuestas, con muchos de sus silencios ni con algún que otro despiste a micrófono aparentemente cerrado. Volverá la política cuando algún líder político esté dispuesto a hablar de verdad, en verdad. A veces, ese compromiso parece peligroso, y contar los votos por millones siempre invita a la demagogia, pero hasta las masas anónimas piden verdad cuando la verdad de la miseria causada por la mentira las acecha. Allí donde los hombres quieren recuperar el sentido de lo real, se abre una puerta hacia ese lugar donde la vida se ensancha.