SIN CONCESIONES
Sin ti no soy nada
Por Pablo A. Iglesias
3 min
Opinión28-03-2011
El socialismo español está muy necesitado. Once años de liderazgo de Zapatero han dado para mucho. Para recuperar la ilusión y el poder. Pero también para avergonzarse de las políticas y las mentiras que han metido a España en la mayor crisis económica de su historia. El PSOE camina en caída libre hacia un precipicio electoral en el que puede sufrir la mayor derrota que jamás imaginó. Necesita recuperar la identidad y el orgullo que siempre tuvo la izquierda y que se ha esfumado por culpa de Zapatero, de sus incongruencias, sus falsedades, sus repetidas contradicciones, sus insensateces en la política internacional, sus ministros poco preparados, su sectarismo, su facilidad para dividir, su rotura de consensos, su falta de respeto a la Historia... Hay muchas cosas de las que sus votantes pueden arrepentirse a pesar de que él prometió no fallarles el mismo día que ganó por primera vez las elecciones. El PSOE tiene aún un líder pero se siente huérfano porque todos le dan por amortizado. Saben que está muerto políticamente, que no tiene futuro, que dentro de un año será historia y que el partido tendrá que regenerarse. Zapatero despreció a los brillantes porque osaban cuestionar sus decisiones. Prefirió rodearse de mediocres e inexpertos y ahora no hay nadie preparado para sucederle. Los Leire Pajín, Bibiana Aído, Eduardo Madina, Antonio Hernando, Óscar López y Carme Chacón están demasiado verdes para tomar el mando, aunque la ambición desmedida de la ministra de Defensa y sus influencias conyugales pueden llevarle a La Moncloa dentro de cinco o nueve años. En medio de este nihilismo político es donde ha surgido con éxito la gran figura de Alfredo Pérez Rubalcaba. Es el más brillante orador que existe en España, goza de un verbo rápido e incisivo, es audaz en la estrategia y un campeón de la experiencia. Hay que recordar que fue ministro y portavoz del Gobierno con Felipe González. De aquello hace veinte años, pero su cabeza sigue fresca. Rubalcaba es el más querido del Gobierno, por sus propios votantes y los del rival. Recibe mejor valoración que el presidente del Gobierno, lo cual no es demasiado difícil (todo hay que decirlo). Levanta a los afiliados de sus sillas como ninguno, que es justo lo que necesita el PSOE en estos momentos. Es el único que podría disputar las próximas elecciones generales a Mariano Rajoy, porque comparte con el líder del PP muchas virtudes y además despunta en otras aptitudes importantísimas en la política que su adversario desprecia. Con una sola frase es capaz de despertar del letargo a las bases: "Sin ti no soy nada". Era un recurso parlamentario para arremeter contra un diputado del PP. Pero los militantes socialistas lo han convertido en un lema que invocar ante Rubalcaba: "Sin ti no soy nada". Con Zapatero son una formación política abocada al fracaso pero con Rubalcaba pueden soñar al menos con un resultado digno en los próximos comicios. El "Sin ti no soy nada" es una llamada de auxilio o un deseo expresado en voz alta. El PSOE necesitaba un nuevo referente para un momento difícil, para una etapa de transición. Y puede que lo haya encontrado en Rubalcaba.
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Pablo A. Iglesias
Fundador de LaSemana.es
Doctor en Periodismo
Director de Información y Contenidos en Servimedia
Profesor de Redacción Periodística de la UFV
Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito