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ANÁLISIS DE CULTURA

Vargas Llosa y el peronismo

Fotografía

Por Marta G. Bruno Tiempo de lectura1 min
Cultura06-03-2011

En un pasado calificó México como un país con la “dictadura perfecta”. Hoy ha visto como ese mismo lugar le acoge con los brazos abiertos. El mismo que el año pasado consiguió el máximo galardón de las letras recibe la censura argentina por criticar a su presidenta, Cristina Kirchner. Así, de un momento a otro, la libertad de expresión recibe un manotazo limpio fruto de intelectuales del mismo rango, y se supone coherencia cultural, que Llosa. La transparencia, decir lo que uno piensa sin medias tintas, es un valor en sí mismo. Y esa cualidad la posee Mario Vargas Llosa. El ensayista y novelista peruano ya recibió un duro revés en su propio país en los años 90 al querer llevar a cabo sus ideales liberales. Su candidatura fue más que merecida y de esto alguno que otro tendría que aprender: En los 70 despuntó al enviar una carta al dictador argentino Jorge Rafael Videla para denunciar las torturas hacia intelectuales. También se involucró en la investigación sobre la implicación de militares en la muerte de ocho periodistas. El miedo no forma parte de su vocabulario. Pues bien, han pasado 20 años desde entonces, pero las cosas no han cambiado. Como consecuencia de puede que envidias o reproches varios, Mario Vargas Llosa siempre estará en el punto de mira. Esta vez por criticar a un país dañado por el peronismo, alejado de la cultura y dominado por el control político. Y si no, prueba de ello es que el precursor del movimiento contra Llosa para que no inaugure la Feria del Libro de Buenos Aires sea el director de la Biblioteca Nacional argentina. Y no hablamos de los daños de la llamada “dictadura de las alpargatas” sobre su economía, a principios del siglo XX en época de bonanzas y hoy coleando tras años de desigualdades.

Fotografía de Marta G. Bruno