ANÁLISIS DE CULTURA
Adiós, Miguelín
Por Marta G. Bruno
1 min
Cultura01-11-2010
España no puede presumir de empleo. Tampoco de una "excelencia política". Pero a lo que a los españoles siempre se nos ha dado bien son los deportes, el arte y la promoción turística. La Expo Universal de Shanghai ha cerrado sus puertas con unos más que buenos resultados para nuestro país. El pabellón español recibió el Premio Nacional de Arquitectura, ha sido uno de los más fotografiados y ha recibido casi siete millones de visitantes. Y uno de los protagonistas de este tan buen resultado es nada menos que el bebé gigante soñado por Zapatero y cuyo tamaño equiparó el presidente con la economía española, ese Miguelín que parpadea, respira y hace gestos animarrobóticos y que no se sabe si asombra o da miedo. La estrella del museo fue construida por Amalmagated Dymanics, una empresa de trajes y efectos especiales californiana y autora de películas como Alien o Spiderman. La bromita le costó medio millón de euros a las arcas públicas. La sala del museo de Isabel Coixet 2,5 millones. Y el conjunto de la exposición se traduce en un coste de casi 12 millones de euros. China ha adoptado a nuestro Miguelín, o mejor dicho, Salgado se lo ha donado a la segunda economía mundial. Un país que aunque haya frenado su ritmo de crecimiento en el tercer trimestre del año, tiene mucho que enseñarle a nuestro país tocado por la ruina.
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Marta G. Bruno
Directora de Cultura de LaSemana.es
Licenciada en Periodismo
Estudio Ciencias Políticas
Trabajo en 13TV
Antes en Intereconomía TV, La Razón y Europa Press