ACHIQUE DE ESPACIOS
La vida después de la Copa
Por Nacho García Barco
2 min
Deportes11-03-2002
Aunque pueda parecer mentira, la vida para el Real Madrid después del 6 de marzo (día del centenario, día de la final de copa perdida, día de tantas obligaciones...) será un alivio. Lógicamente, para el Deportivo, el campeón, la vida será gloriosa. Es el momento de su definitiva confirmación como grande del fútbol español. Ese 6 de marzo se marcaba con rojo en el calendario madridista desde hacía mucho tiempo, máxime cuando la final de Copa del Rey se fijó en el Bernabéu. A partir de entonces la competición copera se convirtió en una obligación y casi una obsesión para Florentino Pérez. Eso fue exigiendo al equipo en la Copa. Se pensaba que no había mejor celebración de los cien años del club que ganar un título en su propio estadio y ante un rival exigente. Pues aunque pueda parecer una banalidad, todo eso que fue rodeando a la Copa y al Real Madrid fue creciendo en contra del equipo. Tanta presión, tanta tensión, tanta exigencia desde dentro del propio club, desde la afición, desde la prensa, todo acabó por ser como un bumerán que se volvió contra los jugadores el día menos indicado, el de la final. Por eso, tras la derrota, todo vuelve a empezar. Ahora el Real Madrid se ha liberado de aquello y vuelve a respirar. Aunque las estrellas blancas están más que acostumbradas a vivir bajo presión, aquello fue algo extra. La prueba está que tres días después de perder el título copero, el equipo de Del Bosque, sin bordar el fútbol, sí rescató los patrones del buen gusto. Ante el Villarreal dominó el partido, tuvo la pelota, la manejó con autoridad, criterio y, a veces, velocidad. Todo eso hacía tiempo que no se veía en el Bernabéu. Es cierto que no es el equipo de principio de año, pero ahora, en la recta final de la temporada, cuando se requiere tener la mente despejada y el cuerpo liberado de tensiones para afrontar lo más duro, llega el Madrid sin presión pero con la obligación de reponerse del varapalo de la Copa. Con la Champions encarrilada hasta dentro de veinte días, puede aislarse para la liga y jugársela. Todo ello, olvidado ya el 6 de marzo, se ve con una sonrisa desde el Bernabéu.
