ANÁLISIS DE ECONOMÍA
Comprar piso sin prisas
Por Gema Diego
1 min
Economía17-10-2010
Mónica acaba de tomar una de las decisiones más importantes de su vida. ¡Se va a comprar un piso! Con la treintena reinando sobre sus primaveras, con su sonrisa impenitente, con su cuenta vivienda cuya fecha de caducidad se aproxima y su voluntad para buscar su futura casa, ha recorrido edificios nuevos y viejos y ha consultado planos en inmobiliarias. Finalmente, ha elegido su carta: un ático de nueva construcción de una zona de expansión de la ciudad, cuyas llaves le entregarán dentro de dos años. Mónica ha efectuado su transacción en una semana en la que el mercado inmobiliario nos ha dado señales contradictorias. Por un lado, algo favorecedor: la burbuja inmobiliaria ya está completamente pinchada, pues los precios han vuelto a caer en el tercer trimestre del año, esta vez algo más de un tres por ciento en términos interanuales. Por otro lado, el cercano fin de las deducciones en el IRPF por la compra de vivienda impulsará a algunos indecisos a no postergar su adquisición más allá de este 2010. Por ello, este es un momento dulce. Mónica se lanza a la piscina con mucha agua para recibirla. Pero la coyuntura y la poca capacidad del mercado para movilizarse con celeridad en estos tres meses evitarán que se esquilme el todavía jugoso stock de viviendas por vender. Quizás el año que viene -aquel que ni esté en el paro ni este sufriendo un ERE, por supuesto-, las transacciones inmobiliarias recuperen un ritmo racional: ni tan rápido en tiempos del inflado, ni tan lento como en el último año.
