ANÁLISIS DE INTERNACIONAL
Un terremoto y muchas incertidumbres
Por Isaac Á. Calvo
1 min
Internacional17-01-2010
Todo el mundo está mirando a Haití y no es para menos. El terremoto ocurrido allí es como el recordatorio que muestra el poder de la naturaleza y que se repite con cierta cadencia en el tiempo: Irán, Indonesia, Haití… Parece que las catástrofes de este tipo se ceban con los países en los que hay más pobreza. En el caso haitiano, la movilización de la ayuda internacional ha sido rápida y está empezando a ser efectiva tras salvar las dificultades para hacerlas llegar a Puerto Príncipe (capital de Haití). Estados Unidos con su presidente, Barack Obama, a la cabeza se ha puesto al frente de la cooperación humanitaria, ya ha enviado material, militares y personal y se ha comprometido a no olvidarse del sufrimiento haitiano. En definitiva, un mensaje de liderazgo y una actitud que debería hacer reflexionar a aquellos que piensan que Estados Unidos sólo invade países. La incertidumbre, en grado máximo, se cierne sobre Haití tras el seísmo que ha provocado decenas de miles de muertos e inmensos daños materiales. Este terremoto agrava la situación del país, sumido en la pobreza e inestabilidad institucional desde hace años. La historia política –en donde han primado los intereses personales– ha hecho mucho daño a Haití y a otros estados del continente americano, muy ricos en recursos naturales pero todavía en vías de desarrollo por una inadecuada gestión política. Afortunadamente, ya hay países que se han dado cuenta de su potencial y han apostado por el trabajo, el esfuerzo conjunto y la honestidad para avanzar pese a las dificultades heredadas. Lamentablemente, otros están sumidos en regímenes totalitarios y pseudo dictaduras que lo único que hacen es enriquecer a unos pocos y prolongar la agonía de la población.
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Isaac Á. Calvo
Licenciado en Periodismo
Máster en Relaciones Internacionales y Comunicación
Editor del Grupo AGD